En éste relato de J.A. Jimenez, resulta que hay un objeto protagonista indiscutible en los primeros pasos de nuestro amigo wadrrero. Las fotos muestran lo que decimos.
*** Paso a menudo por el viejo cuartel y muchas veces me he acercado a la puerta de la glorieta de la calle Aytona esperando poder hablar con algún vigilante que me franquease el paso y me permitiese poder hacer mis fotos, siempre sin éxito (salvo aquellas de las máquinas en pleno derribo, en las que no me permitieron adentrarme más que una veintena de pasos).
En una de las últimas intentonas observé el detalle de que el candado de la puerta colgaba hacia la calle y no hacia dentro, haciéndome suponer que no había nadie en el interior y que la vigilancia había sido abandonada. Entonces comenzó a fraguarse mi idea.
El sábado siguiente volví por allí, esta vez con furgoneta y escalera en ristre, pero... el candado estaba hacia dentro. Me acerqué a la puerta y llamé varias veces e incluso grité algún "hola" sin obtener respuesta. De haber alguien andaría por los edificios de arriba, en lo poco que quedaba por vigilar....Con no poca frustración me marché mascullando lo descabellado y absurdo de mi intención.
Pasó el tiempo, varias semanas, y en cada visita al Blog, mientras leía a otros compañeros, pensaba que debía intentarlo de nuevo, que conseguir algunas fotos actualizadas enriquecería de alguna manera nuestras aportaciones, así que el sábado siguiente...
Continuara .../...