El pasado día 1 de junio, como sabéis se celebró en Zaragoza (ciudad Expo) el desfile de las fuerzas armadas. Un servidor dio cuenta de ello en una entrada anterior. De aquella jornada salieron una serie de fotos, no muchas, pero algunas las hice justo cuando carros de combate y tanquetas pasaban frente a mí como símbolos de mi recuerdo wadrrero.
Carros de nuevo…por el asfalto de mi ciudad. Su ruido ensordecedor callaba hasta los aplausos del gentío. Los soldados con el rostro altivo, ciertamente me impresionaron y al observar su compostura, me vi por un segundo en la torreta del AMX30, en el lugar del radio cargador. Le dije a mi hijo que una vez fui ahí, que aún siendo soldadito de oficina, tenía mi puesto asignado en el carro de combate. Quedó flipado, como se dice ahora, intuyo que no me veía metido con semejante altivez, pululando por campos de Brihuega ó Corral de Almaguer.
Lo dicho, todo un recuerdo; sombras de carros y tanquetas…por el suelo de mi ciudad.
Y yo por unos instantes volví a esas escenas casi ya olvidadas de un tiempo que nunca pensé marcara tanto.
Fermín A.