GratisBlog.com - Tu Blog gratis en españolAYUDA de GratisBlog.comCrea tu Blog Gratis!Panel de Control - Admin
     
 
 
 
     
 

Tiempos de mili en Wad Ras 55

Recuerdos, fotos, aventuras, nostalgias y añoranzas de la mili en el viejo cuartel WAD RAS 55 en el Madrid de los años setenta.

 
 
     
 
viernes 28/agosto/2009 16:08

Esa foto...


carr.JPG

Amigos wadrreros ¿sabéis que posiblemente sea este uno de los blogs que contienen más fotos y documentación sobre el mundo militar? Hemos visionado, al introducir alguna fotografía de últimas, que hay unos casi 1.500 elementos entre fotos, dibujos, composiciones y escritos escaneados dentro. 

Los Ferapaly, alguna vez, hemos hablado de, tras semejante documentación visual, preguntaros a vosotros,  a quienes lean los diferentes artículos una opinión y si así lo deseáis, indicar esa foto de las muchas que contiene el blog (tirad de Archivo, lógicamente) que os llama mas la atención, pero ¡ojo! no la que penséis es la mejor, mas bien la que a vosotros "os dice algo".  Para ello, podéis indicar en comentarios que la busquemos en Archivo X,  mes, X día x-x-x, de manera que podamos localizarla y compartir así vuestro criterio.

Es evidente que debe ser foto original, no sacada desde algún fotograma de película, que las hay, eso no vale, claro. 


  Esperamos vuestras opiniones.

                          FeraPaly 

            .............................................................

  LA FOTO DE MARRERO...: 

0000_0_0_aRECfondo_comedor_wadras.jpg

LA FOTO DE DOSI (Sugerente comentario).

 frente_cuerpo_guardia_wadras.jpg

Con regalito de musical ambiente: 

www.youtube.com/watch?v=tF1YICRPUvU  

Un par de fotos mas de MARRERO...

0000_1_0_1_nevado_wadras2rec.jpg   0000_1_0_1_nevado_wadras1rec.jpg

 


 
 
  7 comentarios  · autor: ferapaly  ·  sección: General  
     
 
jueves 27/agosto/2009 13:57

Cuando salí del cuartel.


Resulta admirable que Cañas, aun leyendo lo que hay en el blog (entradas y / ó comentarios varios) sobre el mundo militar, con ideas encontradas por alguna parte, todavía muestre su agrado en compartir sus arraigadas vivencias militares. Es un honor que colabore contando sus experiencias mas personales,  que ambientan sin duda el genérico contenido del blog y lo que en él se intenta reflejar: que cada cual cuente su vida militar (mili) desde su libre perspectiva. En ocasiones una anécdota es compleja, otras es mucho mas sencilla, como la que seguidamente nos muestra Cañas.

         mcadi.JPG        Cuando salí del cuartel.

Después de varios campamentos de instrucción de reclutas en La Bastida (Toledo), el Tte. Gutiérrez y yo, recibimos la orden de incorporamos de nuevo a la vida cuartelera. Cuando llegamos a Wad Ras. ¡Dios, lo que había cambiado! No teníamos soldados en las Cías para hacer instrucción, ni siquiera aquella que yo mandé de arrestados y condenados.

Allí solo quedaban escribientes, rancheros y algunos para las guardias. Los oficiales de Complemento se habían quedado agregados eventualmente a otros sitios. Todo era motivado por que se estaba reorganizando el Ejercito y hasta entonces el Rgtº Wad Ras de Ametralladoras estaba aparcado en los despachos del Ministerio (supongo que como otros muchos Rgtos.) La vida era aburridísima ya que los dos tenientes que quedábamos nos turnábamos para hacer guardias y el día que salíamos de guardia con los Capitanes de la escala Activa hacíamos una especie de ejercicios teóricos sobre el plano. Menos mal que yo llegaba pronto a la casa militar que me habían concedido en la colonia de la estación, en la calle Simancas (hoy creo se llama Villadiego) y mi casa estaba casi al lado la Estación Militar de ferrocarril  y la calle comenzaba al lado del Regimiento de Artillería.

No hacíamos más que desear que de una vez para siempre la reorganización del Ejército se llevara  a efecto. Desde el percance que tuve con el juego en la Legión, se me acabaron las ganas de coger un naipe o una ficha de dominó, por lo cual el aburrimiento era soporífero. Un día el Tte. Gutiérrez me dijo que habían salido dos vacantes en la Policía Armada (a los que tiempo después llamarían "grises"). Así que solicitamos  ese destino pensando que por lo menos allí tendríamos gente a quién instruir. Nos concedieron las vacantes y nos incorporamos a un curso de adaptación de la Policía.

Atrás quedaba mi viejo cuartel de Wad Ras 55 que anteriormente fue el 50, el heroico regimiento que intervino en la 2ª guerra civil, en los hechos de de Melilla (1893), en las campañas de Cuba y Marruecos en la  Guerra de 1.936. Algunos de sus componentes estuvieron en Rusia en la División Azul y este  Rgto. glorioso mando una compañía a la última campaña en la que intervino España, Ifni-Sahara en la que, como sabéis,  tuve el inmenso honor de participar. Quizás fue la despedida de una unidad más dolorosa que he tenido. Pero yo era un oficial activo y nunca me gustó estar pasivo, así es que tuve que incorporarme a un curso esperando que me dieran un destino con más actividad. ¡Y ya lo creo que  lo encontré! Pero eso es otra cosa que más adelante os contaré... 

..........Si es que aún aguantáis amigos wadrreros, las batallitas de este viejo militar.

                                             Un abrazo Mariano Cañas.


 
 
  1 ¿sólo? comentario!  · autor: ferapaly  ·  sección: General  
     
 
miércoles 26/agosto/2009 15:11

Anecdota de un olvido.


Antiguamente, sobre todo en verano, los cines reponían películas que habían sido exitosas tiempo atrás, se llamaban "reposiciones cinematográficas". Hoy en día, hasta las teles, a fin de rellenar espacios vacíos, reponen igualmente antiguas series.  Pues bien. Como ya habréis leído, hemos pedido en el blog vuestra colaboración enviando anécdotas de todo tipo, esperando que esta entrada *REPOSICION*, sirva como buen ejemplo. La misma se titulaba "Olvido de Guardia" y fue colocada un miércoles 26/julio/2006. Escrita por Pedro, con buen lujo de detalles, denota que fue una de esas experiencias que  tras el susto…marcan.

                                                          gar4_2.JPG

       "Olvido de Guardia".

El galón de Cabo daba un reflejo extraño cuando miraba alrededor. Ni siquiera recuerdo en qué momento ni circunstancia accedí a aquellos cursillos con los que se conseguía el ascenso. Si tengo constancia de haber sido en primer lugar, soldado de primera ya que se demoraron por alguna causa olvidada los nombramientos de Cabo.

Nunca estuvo entre mis deseos ni aspiraciones poder mandar una escuadra ¿Se llamaba así? diciendo aquello de "izquierdo, derecho, izquierdo,  ar..." Sin embargo si que tuve que hacerlo. También tuve que soportar el dudoso honor de ser Cabo de Guardia en dos o tres ocasiones y repartir soldados por las garitas que circunvalaban el viejo Wad Ras.

En otras entradas de este blog ya he contado alguna aventura como soldado de guardia en la suntuosa garita Norte, pero ahora llega el turno del Cabo.

La noche era apacible. Una ligera brisa te despertaba de los últimos coletazos de sueño a poco que comenzaba el paseo. Los soldados, a mi orden, se iban desplazando hacia cada garita y los recogidos se unían al cortejo. Todo sucedía con la parsimonia anodina de lo cotidiano. Ninguna emoción especial acompañaba a aquella cansina ceremonia.

Había una garita cerca de la galería de tiro, una zona de poco uso que, o bien había sido abandonada, o estaba siendo arreglada -no recuerdo ahora mismo-.

Aquella garita, que habitualmente en otras ocasiones no se usaba, tenía ese día un habitante. Alguien a quien le había tocado en suerte habitarla durante.... varios turnos.  ¡Qué pena que no había móviles en aquel momento!

Veamos la causa de esa afirmación.

En mi periplo de recogida y cambio de soldados, sin que me lo hubiera advertido mi antecesor, aquella garita, repito,  estaba ocupada. Pero yo nunca lo supe.

Fue al llegar cuando uno de los soldados recién levantados me preguntó por su amigo. Ante mi cara de sorpresa me indicó en qué garita estaba.

Tragué saliva. ¡Había olvidado recoger y, por supuesto, reponer a un soldado en aquella garita!

Monté inmediatamente una mini expedición a la busca y sustitución del soldado perdido.

¡Qué muchacho más prudente, Dios mío!. Ni siquiera protestó cuando lo recogimos dos turnos después de lo establecido.

Se unió a nuestro cortejo en silencio. Volvimos al cuerpo de guardia.

Ningún mando se enteró de aquel olvido.

Definitivamente, ser Cabo de guardia no entraba en mis preferencias de futuro.

La noche acabó como había comenzado. La vida en Wad Ras seguía su marcha pausada y aburrida.

          Pronto saldría el sol. 

Pedro A.


 
 
  Sin comentarios  · autor: ferapaly  ·  sección: General  
     
 
martes 25/agosto/2009 18:53

FUSTA Y NAVAJA.


De entre todos los relatos que nos manda Mariano Cañas, ésta historia en particular nos deja un tanto perplejos. El caso es que, quien lo lea,  vislumbre dentro del relato un fino humor (negro, eso si) en lo que se nos cuenta. Nos dice que usaba "de esas maneras" claro, la fusta y la navaja para dar instrucción, siempre de forma leve, con moderación. Pero claro…la figura de Mariano Cañas cada vez se nos traduce en todo un personaje de carácter y con cierto endurecimiento. Con todo  Mariano, para suavizar este relato, esperamos nuevas aventuras más  -como nos  dices- divertidas.

                                              Fusynav.JPG

Contaba en mi último "episodio", que el Coronel me envío al Campamento de la Bastida durante varios reemplazos para instruir a los reclutas. En aquellos tiempos, a los futuros soldados se les adiestraba y preparaba para la especialidad que iban a ejercer una vez jurada la Bandera. Yo estaba bajo el mando de un Capitán cuyo apellido terminaba "querque", no lo pongo entero pues podría  haber algún familiar que leyera esto y no le gustaría; además ha pasado mucho tiempo desde entonces.

Un día el Capitán me ordenó que me hiciera  cargo de la compañía mientras él iba -según dijo- a beber un vaso de agua a la cantina; todos los oficiales sabíamos que no era agua precisamente lo que tomaba a esas horas, pero…. Yo seguí con la instrucción y el jefe de una escuadra me vino a comunicar que había ordenado paso ligero y que un recluta le contestó que él… no corría. Mandé llamar a éste recluta y le dije que el paso ligero era un acto más de la instrucción, pero que si él tenía algún impedimento físico, que fuera  al Capitán médico para que le rebajara. Me quedé asombrado de su contestación:

 

-No corro mi teniente porque no me sale de los cojones, porque todo esto es una gilipollez.

Nunca me habían contestado así. Como esa frase la dijo en voz alta, el resto de la compañía esperó -pienso yo- a ver que hacía al respecto. Yo solía llevar un bastoncillo, manía que había recibido de la legión donde siempre llevábamos una fusta. Cabreado por la contestación de aquel individuo le dije.

Vas a correr o te juro por Dios  que te  dejo cojo para toda tu vida!.

El me respondió que… 

-No había nadie que le hiciera correr.

Delante de todos le pegué un palo en las nalgas. El corrió, ya lo creo que corrió, pero me gritó:

-Voy a dar parte de usted.

Sabía que no le había dado fuerte, pero lo que le hizo daño fue mi voz y quizás mi mirada, así que cuando llegó el Capitán, le conté lo ocurrido y me dijo que:

---"Yo no estaba ya en la Legión y que daría cuenta al Coronel". 

Me fui al Capitán médico y le conté  el intento de insubordinación y éste me tranquilizó diciéndome que  ya había estado el recluta en su consulta,  pero que no tenía ninguna señal. Creí  acabado el caso, pero vino lo peor. A los pocos días me llamaron para asistir a una Junta. Cuando entré me imaginé situación tensa y así fue. Allí, presidiendo la mesa  estaba el General de los Regimientos independientes (al cual pertenecía Wad Ras) el Coronel del Campamento, el jefe de instrucción y  un comandante que no conocía. El General llamó a mi Capitán y le preguntó que había ocurrido a lo que contestó:

-Que había tenido una necesidad y me dejó momentáneamente el mando, que yo azoté a un recluta.  

El General -creo que se apellidaba Lombana o algo parecido-  me dijo que como se había ocurrido "pegar" a un recluta y que él se encargaría de que yo no volviera a tener un mando de tropa, a lo que añadió que si tenía algo que decir al respecto. Yo le dije:

-Mi  General. El Capitán me dejó el Mando de la  Compañía y por escuadras como es lo normal hacían ejercicios independientemente, hasta que luego formaban por pelotones y secciones. Un jefe de escuadra me dijo que había un recluta que se negaba a hacer paso ligero. Llamé al recluta y este se volvió a negar a  hacer el ejercicio delante de toda la Unidad. Era un acto de insubordinación y yo le dí un varazo. 

El General me dijo que no eran modos a lo que yo añadí.

-Las ordenanzas indican que atajaran la indisciplina por los medios que tenga a su alcance y no querrá que le pegara un tiro. 

El General mandó llamar al recluta y no salí de mi asombro cuando dirigiéndose a mí,  dijo:

-No era eso lo que me había contado mi sobrino (el recluta era sobrino del General), pero siendo así hizo usted bien.

Luego se volvió al Capitán y le dijo:

-Capitán, cuando de usted el parte, entérese primero de los hechos.

Luego al Coronel le indicó que cambiara de compañía a su sobrino y que no le volvieran a concederle un permiso  festivo hasta la jura.

Naturalmente desde aquel día mi Capitán no me pudo ver, menos mal que le mandaron que volviera al Regimiento. Desde entonces viví tranquilo y enseñé a los reclutas un procedimiento para no mover la cabeza al poner el mosquetón sobre el hombro. Yo tenía una pequeña navajita que en realidad era un  llavero, cuando veía que algún reclutilla  giraba la cabeza  al poner sobre el hombro le hacía repetir el movimiento poniéndole en el cuello la punta de mi navajita. Si movía la cabeza sentía un pequeño pinchazo y no volvía a mover la misma. Cuando juraron Bandera los de ese reemplazo me regalaron una gran navaja damasquinada con un letrero que decía: "A los próximos reclutas no les ponga esto". Naturalmente no la usé y aún la conservo en casa.

El próximo envío no será tan serio. Os narraré unas divertidísimas cosas que ocurrieron en La Bastida.

Un saludo, wadrreros.

                  Mariano Cañas. 


 
 
  1 ¿sólo? comentario!  · autor: ferapaly  ·  sección: General  
     
 
lunes 24/agosto/2009 22:55

De nuevo...


...en las páginas wadrreras. Ya hemos regresado. Tras el paréntesis de días veraniegos que todo hijo de vecino se merece, nuevamente retomamos el camino de lo cotidiano.

Ni que decir tiene que al volver, esperamos vuestras colaboraciones; un blog sin comentarios y aportaciones es como un botijo sin agua o ese jardín sin flores…¡vamos! un sin sentido.

Así que para los fijos como para los que no lo son pero deseen contribuir en el blog wadrrero, ni que decir tiene que los ”mayorales” andamos ansiosos de fotos e historias de todo tipo y condición, relacionadas con esa mili ya perdida.

Pronto una nueva historia de Mariano Cañas, nuevos capitulos de batutas guerreras y…mas.

       Estad pendientes, el cuartel virtual  se abre de nuevo.

            Entremos

                            Ferapaly

                                                         rec.jpg


 
 
  2 comentarios  · autor: ferapaly  ·  sección: General  
     
 
 
     
 
Tiempos de mili en Wad Ras 55 Portada del BlogArchivoSindicacion RSSAdministracion
 
     
 

Secciones

General

 
 
     
 
Google
 
 
     
 
 
 
     
   
 
     
 

Calendario

« agosto 2009 »
LMXJVSD
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31