"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais…"del film "Blade Runner".
Cuento esto por Pedro. Me lo ha pedido varias veces, seguramente para que seamos más los que parecemos locos. A raíz de lo narrado por Pedro respecto a la experiencia wadrrera, en posteriores ocasiones Fer E. (rancher) retomó el tema ya en el mundo de paisano. Ambos seguimos con una estrecha amistad. Por ello, un puente festivo nos lanzamos a visitar a Pedro, con quien tan buenas migas hicimos en el cuartel. El caso es que allí volvió a realizar el tema ouija y esta vez conmigo presente.
(Ya os lo ha contado Pedro en la entrada anterior)
Posteriormente, ya en nuestra vida cotidiana normal, le seguí en el tema aún indicando que a mi, particularmente, me estaba causando bastante daño. No amigos, no, en realidad si lo pienso despacio, lo que yo viví con Fer. E. es totalmente fuera de lo común; no se si decir paranormal ó anormal.
Si ya lo que cuentan Pedro e Isaac parece "raro" prefiero no contar lo mío con super rancher, verdadero hacedor del asunto; debo decir que era (ES) él, quien sirve de enlace ó de puerta para "los que quieren pasar" es decir…los que quieren sentirse vivos (de nuevo). Y es por elloque Fer. E me informaba sobre éste mundillo, así que me precio de saber algo mas de la media, viviendo de paso (y maldita la gracia que me hizo) experiencias que no pienso ni relatar, pues si ya parece que estoy como un cencerro hasta ésta línea, cualquiera expresa ahora situaciones literalmente negras. Así que me limitaré a contar la ULTIMA de todas, que por sencilla, simple y sobre todo por ser tan especialmente oscura, puede explicar al personal, mis motivos para no insistir sobre un tema que sinceramente, no hubiera sacado a colación en foro alguno.
Una tarde cualquiera, no habíamos quedado para nada. Llegando a una librería céntrica de mi ciudad, observo que Fer.E. (rancher) me espera fumando un cigarrillo. LUEGO LO HE PENSADO VARIAS VECES Y NUNCA SUPE COMO SABIA EL QUE YO IRIA AQUELLA TARDE A ÉSTE LUGAR. Le insto a Le insto a tomarnos una cerveza en los antaño famosos "Los espumosos", pero dice tener prisa. Entre otros temas de escasa relevancia, en un momento dado me dice:
-Fermín, ayer seguí haciendo lo de la escritura automática, ya sabes, eso de que entro en trance y escribo en un folio cosas a esa velocidad que tu ya ha visto alguna vez.
-Si…Fer. Dime.
-Nada que….otra vez el "epero" ese; me dijo cosas y no eran tan malas.
-Ya.
-Bueno, que me dijo que te diga….que lo del oído de tu sobrina, la peque de tu hermana, no es nada.
-Y tanto, tiene dos orejas, como todo el mundo, a mi sobrina no le pasa nada en el oído.
Fer. E. (rancher) dijo marcharse, pero antes de alejarse le comenté:
-Fer…te ruego por favor, no vuelvas a decirme nada del tema "oscuro", no quiero saber nada de "epero", todo lo vivido relacionado con esto lo desprecio y si el "ente" te dice que me muero mañana, te pido que tampoco me informes, para vivir tranquilo mi último día. ¿Lo entiendes Fer.?.
Nos miramos a los ojos como verdaderos amigos, comprendiendo. Ya nunca más hemos hablado del tema.
Aquella noche mi hermana llamó a casa, llorando, preocupada, afirmando que en un par de días, a mi sobrina había que operarla de urgencia del oído derecho, por una infección notable y por la que hubo de colocar en su interior una prótesis. Nadie sabíamos nada de antemano.
Amigos del blog, hay cosas escondidas (repito: escondidas) peores que un periodo de cuartel encerrado, hay hambre en el mundo, tanto que la bazofia del wadrras parecería manjar. Hay guerras, terrorismo de todo tipo, políticos corruptos, una televisión horrenda y plena en noticias ensangrentadas. Niños que matan,hombres (¿?) que maltratan a su"querida" mujer. Pregunto…¿de verdad no creéis en un lado oscuro?.
"Yo he visto cosas que vosotros no creeríais…"y que personamente hubiera preferido no ver.
Bueno, para lo que escribo esto, afirmo que lo que cuenta Pedro y confirma en comentarios Isaac, no solo es cierto……. es que se quedan cortos.
NOTA. Una vez leído esto y meneado la cabeza con esa sarcástica sonrisilla, sin saber realmente que pensar de todo esto, insto al personal a mirar por la ventana mas cercana y lanzar una sonrisa al sol; justo donde hay luz está la contrapuerta. Solo es…por si acaso.
La Oui-ja cuartelera terminó como os he contado en el episodio seis, pero, en realidad, la historia continuó por dos senderos diferentes.
Uno, el mío, os lo apunto en esta entrada. Otro, el de Fermín, os lo explicará él en otra.
Veamos.
La semana Santa del mismo año en que terminé la mili, había de suceder un episodio que pondría digno epílogo a la aventura esotérica que vivimos en el cuartel.
Fermín Alonso y Fermín Esteban decidieron visitarme para rememorar la amistad nacida y crecida en el tiempo wadrrero compartido.
Se alojaron en una pequeña pensión. -¿Quedarán aun pensiones como aquella de principios de los ochenta?.
A aquella visita se unió el camarada Alfredo Ibarra y los cuatro paseamos “felices” jugando con los aun recientes recuerdos de la mili.
El caso es que tras ver la ciudad, los monumentos y lugares de interés, recalamos en la habitación desnuda de aquel establecimiento.
Si. Pasó lo que estáis imaginando. Alguien dijo que…. Épero estaría esperándonos aun en la oficina de la Tercera…. Y que ¿por qué no llamarlo?.
Tras las reticencias del principio, acabamos sentados frente a frente con un vaso pequeño y las consabidas letras de papel…
Quizá no lo creais, pero…. Épero acudió a la cita. Si. Estaba allí. Nos volvió a sorprender con sus ideas sobre lo divino y lo humano hasta que, en un determinado momento…. Sus respuestas solo fueron de una sílaba…. Ja, ja, ja, ja….
Allí terminó realmente la historia para mi. El vaso se quedó abandonado sobre la mesa y, posiblemente, algún cliente de la pensión bebió la esencia de Épero mientras se lavaba los dientes rápidamente para salir por la mañana….
Pero…. se me olvidaba contaros el episodio final.
Una feliz idea…. Hagamos una foto los cuatro juntos con…Épero….
¿Quién la va a hacer?... No recuerdo si me ofrecí o si me tocó en suerte, pero me correspondió a mí hacer de fotógrafo.
Los otros tres camaradas se colocaron junto a la mesa y el vaso…
Me coloqué, miré por el visor, encuadré….Y disparé….
En ese momento, la habitación que yo veía a través del pequeño cristal se iluminó de rojo fuego. Como un fogonazo. No era el flash ya que ellos no vieron ese resplandor rojizo. Debí quedarme blanco ya que se acercaron a ver qué sucedía…
Les conté lo que había pasado…
Fermín me comentó que cuando ya no había más fotos en el carrete, una lámina roja salía por el objetivo para avisar que aquella foto ya no saldría…
Ciertamente la foto no salió, pero siempre me quedó la duda…. ¿Fue la técnica?. ¿Fue el último suspiro de Épero?...
Aquella afirmación que, tanto si eras creyente como si no lo eras, atacaba la línea de flotación de tantas afirmaciones que siempre habíamos dado por ciertas, nos dejó aplanados y sin fuerzas para contestar.
Alguien preguntó algo sobre ciertos dogmas, pero Épero no se salió de su guión. Dio vueltas y más vueltas alrededor de sus afirmaciones hasta que, en un arranque casi de ira, un compañero le preguntó…-Pero…. ¿quién eres realmente?...
Entonces, lento al principio y endiabladamente después, el vaso comenzó a acercarse y alejarse compulsivamente de dos letras.J, A,J, A, J, A…..O sea, ja, ja, ja….
¡Se esta riendo de nosotros!.
Aquello colmó el vaso. Para unos aumentó el miedo, para otros se desmoronó la emoción. El caso es que la timba esotérica se dio por terminada y a todos nos quedó la duda sobre qué habíamos vivido exactamente aquellas noches wadrreras…
Esa misma noche en que Épero nos despidió con sus carcajadas salvajes, cuando todos salieron de la oficina y atravesaron el rellano camino de la Compañía, me quedé un poco atrás. Una urgente necesidad fisiológica me retuvo en la pequeña habitación que tenía un servicio y una lavadora. ¿La recordáis?.
Al acabar y girar la manivela de aquella puerta verde, los pocos metros que me separaban del “hogar”, del calor de la Compañía, se me hicieron eternos. Sabía que nada ni nadie me seguían pero evité mirar hacia atrás…
Me acerqué a la puerta y la abrí para entrar. Un tibio resplandor iluminaba las colchas bajo las que descansaban los camaradas.
Me volví ligeramente para cerrar la puerta procurando no hacer demasiado ruido y entonces…. un gemido estremecedor atronó mis tímpanos. Fue como un grito desgarrador, arrastrado en el tiempo, un alarido abrumador que me hizo quedarme quieto, pegado al suelo y con la mano agarrada al pomo de la puerta. No podía moverme. Quería huir hasta mi litera y esconderme bajo las sábanas. El resplandor de las ventanas se me antojó rojizo, diabólico…
No sé cuánto tiempo permanecí aterrado junto a la puerta pero la siguiente imagen que tengo en mi memoria es el techo oscuro de aquella nave desangelada. Estaba acostado ya aunque no recordaba cómo ni de qué manera lo había hecho. Cerré los ojos pero permanecí girado en la cama mirando hacia la puerta….
Tampoco recuerdo si tardé mucho en dormirme…
Por la mañana, aquel grito resonaba aun en mis oídos.Solo me quedaba la ilusión de que se hubiera tratado del rugido de los goznes poco aceitados. Aun a medio vestir me acerqué a la puerta ante la mirada atónita del último imaginaria.
Abrí la puerta….
Las bisagras no emitieron sonido alguno.
Corrí a los servicios y dejé que el agua del lavabo corriera por mi cabeza…
Habéis de perdonar este impasse en el desarrollo de la historia de las noches de Oui-ja en la oficina de la Tercera de Carros. Quien haya olvidado por dónde vamos, le ruego que consulte los cuatro episodios anteriores. Gracias.
Pero toda espera tiene su recompensa. Vamos con la quinta parte…. (¿NO dicen que no hay quinto malo?...
Épero… un nombre como otro cualquiera para un ser “del otro lado”, o al menos eso pensábamos en aquel instante.
Pero no sería así.
Épero, en un alarde de demostrarnos su altura en el escalafón celeste comenzó a bombardearnos con situaciones y respuestas que lograron descolocarnos. El Bien y el Mal se entrelazaron peligrosamente en su devenir letra a letra.
Ya no estábamos ante un espíritu tímido, escurridizo, pusilánime… No. Nos enfrentábamos ahora con un ser potente, soberbio, altanero.
Era él quien disponía y no nosotros.
Algo nos decía que debíamos abandonar aquella locura pero otra voz, quizá la del morbo, la curiosidad, la atracción del abismo, nos hacía caer una y otra vez, una y otra noche en las garras invisibles de aquel ser.
No podría recordar ahora sus “sermones”, sus imprecaciones, su lenguaje solemne… pero si que hay un enunciado suyo que nunca olvidaré.
He olvidado el contexto en el que aquella frase se fue hilvanando a golpe de vaso deslizándose, pero las palabras finales, el texto, la idea… flotan todavía frente a mi y estoy seguro que también a vosotros os sorprenderán…
¿No es acaso Dios todopoderoso?. –Nos preguntó.Si, -respondimos.
¿Y Omnipresente?.También.
¿Dios lo tiene todo?.
Si, -asentimos.
¿Y eso no os hace sospechar nada?.
-No supimos qué contestar. El silencio nos atrapó con su lengua viscosa. Diríase que un sudor frío recorrió nuestra espalda…
¿No es Dios omipotente y en su seno dispone de todo lo imaginable?. Épero seguía con su perorata y eso aumentaba en nosotros un miedo irrefrenable.
Pues, dijo pausadamente….
Si Dios lo tiene todo…. será inmensamente bueno. ¿no?.
Y no sabíamos si se requería nuestra respuesta. El vaso, no obstante, siguió su marcha sin esperar que le contestáramos.
Pero…-hizo una pausa-…también debe ser inmensamente malo. Dentro de Dios se alberga la mayor de las maldades, la maldad absoluta….
Me incorpore al regimiento en enero de 1976, una vez finalizado el “glorioso” CIR en Colmenar y Salí en diciembre de ese año.
Fui a caer en la 2ª Mecanizada Si, esa de color amarillo…
Tengo poco material que ofreceros ya que por motivos de trabajo me he movido mucho por la geografía nacional y en cada traslado algo se pierde.
Tengo algunas fotos, he de buscarlas, de unas maniobras en los Monegros y de un desfile de los de Mayo en la Castellana.
Es una pena que hayan disuelto el regimiento. Me entere al recabar información en el ministerio para intentar hacer una WEB sobre el mismo.
Pero el nombre no se ha perdido se mantiene como nombre de uno de los batallones del Regimiento de Infantería Acorazada Alcázar de Toledo. Me entere de casualidad de esta circunstancia y mantengo contacto con algunos miembros del mismo. Se que están elaborando una historia del Regimiento Wad Ras.
Hice una visita a la Base del Goloso en Madrid y pude contemplar, en un museo al aire libre, uno de nuestros AMX-30 y del M-48 y también pude observar en funcionamiento varios TOAS.
Otro día seguiré con las batallitas del “abuelo Cebolleta”…
Juan Paredes nos envía un recuerdo, que” solo dos wadrreros vivimos” –afirma. Se trata del desfile de las fuerzas armadas en La Coruña en 1885.
Nos cuenta Juan que“””Poco le quedaba de vida al Wad-Ras, y al desfile fue el Saboya, con sus flamantes BMR recién recibidos, para uno de sus batallones, el otro recibiría "nuestros TOA´s", como ya conté en una entrada y que continuare en otro momento con aquella historia tan rocambolesca.
El Wad-Ras, les ayudo enviando a sus dos TOA´s de Mando, y yo tuve la oportunidad de conocer una ciudad que entonces no conocía y que me gusto mucho, de hecho he vuelto un par de veces en estos años.
En una de las fotos estoy con los compañeros del Saboya, en la explanada del puerto donde estaban estacionados todos los vehículos que participaban en el desfile.
En la otra, en el rompeolas al atardecer, echando unos bulumbas, ya sabéis, rialcao con coñac.
Y en la ultima en mi visita a otro cadáver flotante el Dédalo, estando allí ya casi se hunde.”””
Tito Galván Camaño, de la tercera de carros, vuelve al blog tras un periodo de “abandono” por motivos de trabajo.
Gracias, Tito por seguir navegando con nosotros.
Nos envía una foto de los tripulantes del carro 315 de maniobras en losMonegros.
Nos cuenta que los proyectiles, la primera vez que los veías, impresionaban mucho,y daba miedo el tener que meterlos por aquel agujero tan pequeño del lateraldel carro.
Esa foto tiene una anécdota. Así nos la cuenta Tito:
””Aquel día nos mandaron hacer practicas de tiro con elcarro. Una de las funciones que tenia el radio-cargador era, cargar el proyectil, echar el cierre y después de disparar se abría el cierre y caía la vaina con muchos gases.
Entonces teníamos que darle a una palanca para que los gases del proyectil salieran al exterior por una especie de aspirador para no asfixiarnos.
Bueno… pues el carro que estaba delante de nosotros disparó.
Teníais que haber visto como salieron los tripulantes envueltos en humo, tirándose de cabeza del carro.
Lo que no recuerdo es si les fallo el sistema o fue por los nervios…””
Para los fans de las entradas esotéricas –ouija incluida- y para los que esperan la continuación de la serie de las garitas exteriores del Wad Ras que nos ha remitido Mikel tras su viaje alrededor del cuartel… os rogamos paciencia. No le puedo dedicar al blog todo el tiempo que desearía ni el que vosotros demandáis.
En breve, -prometido- continuaremos con esas dos aventuras. Gracias por los mensajes privados que me mandáis interesándoos por la continuación de las entradas citadas.
Por cierto, aprovecho para la dar la bienvenida de nuevo a Tito Galván Camaño, del que acabo de recibir un mail con una nueva aportación que subiré pronto.
Tito ha estado alejado del blog por motivos de trabajo –lo echábamos de menos- pero ya está de nuevo entre nosotros.Bienvenido y Gracias.
Bernardo ha reconocido el helicóptero que aparece en la entrada de Carlos Muñoz en las maniobras de Chinchilla y nos envía estas dos fotos.Como el mismo Bernardo dice… “” al parecer tenia querencia el bicho pues todos nos hacíamos fotos con él…””
Jesús Acebrón nos envía esta foto aérea. Como en alguna ocasión –dice, hemos mencionado la Pista Americana, cree que esta imagen corresponde precisamente a su emplazamiento.
Comenta Jesús: “Recuerdo que discurría en paralelo al muro del cuartel, luego debe ser esa zona con una especie de circuito marcado. La parte derecha tenía las alambradas, después de haber pasado por la torre de cuerdas.
En el extremo superior estaría el odiado 'gallinero'. Más de una pierna rota le dió su fama.
Y, lo peor de todo es que encima se llamaba 'americana'…”
Esperamos que esta nueva visión wadrrera os traiga importantes recuerdos. Personalmente creo que mi remplazo nunca tuvimos que pasar por esa pista. Al menos yo no lo hice.
De todos modos, esperamos que nos contéis lo que os sugiere, lo que os recuerda la pista americana.
Recibimos una aportación de Carlos Muñoz en la que nos cuenta algunas experiencias durante unas maniobras en Chinchilla. Nos envía también unas fotos que os adjuntamos.
Agradecemos a Carlos su paso por el blog y le emplazamos a nuevas colaboraciones.
Pedro A.
*************************************
Amigos del blog, os mando dos fotografías de mis últimas maniobras en Chinchilla.¡Qué frío hacía!.Era Diciembre del 80 y nos apuntamos voluntarios casi todos los Wisas de la V.M., ¿el motivo?, sencillo, al coronel Centeno se le antojó de un plumazo regalarnos un mes más de mili por los permisos disfrutados. ¿Os imagináis despedir a los compañeros de reemplazo de paisano sabiendo que tienes que seguir un mes más allí?.Mejor a Chinchilla, nos dijimos.
A la vuelta, caras nuevas, sensación de vacío y la sensación de que el tiempo nunca tiene el mismo valor, como si hubieras estado corriendo comoloco para coger un tren… ¡Qué rápido se escapa el tiempo en ese momento!Cuando llegas al andén lo ves partir y descubres que hay que esperar cuatro horas más al siguiente… ¡qué despacio pasa entonces, solo en una estación!.
Así nos encontrábamos nosotros, un puñado de V.M., solos en el Wad Ras.
En la primera foto me tenéis con un viejo amigo de Santa Ana con dos letrinas al fondo para romper el paisaje. En la otra con mi amigo Pedro, el murciano, y el enlace del coronel Centeno junto a un helicóptero que nos encontramos por allí.
En otra entrada os contaré historias de aquellas maniobras del demonio.
Pues si. ¿Qué os parece la sorpresa?. Nuestro amigo Juan Paredes ha preparado un montaje con la práctica totalidad de las fotos que han ido apareciendo en el blog y lo ha subido a youtube.
Nos confiesa que es un trabajillo mejorable, pero que ha puesto toda su ilusión. Por supuesto que si, Juan. Es un buena idea a la que os animamos a sumaros en esta dirección:
Jesús Acebrón, conocido por “Tio Zampole” nos advirtió que ese apodo ya le venía dado incluso en algunos documentos de su compañía. Pues, en efecto, no solo a él…
Hoy nos adjunta un curioso listado en el que todos los camaradas del Tercer llamamiento del tercer reemplazo del 84, en su 2ª Mecanizada aparecen con ese “conocido por…”.
Aparecen también sus direcciones y teléfonos pero no nos ha parecido oportuno publicarlos.
Es posible que algunos os reencontréis con los nombres y apodos de compañeros de quiénes habíais perdido casi el recuerdo.
Ojalá que este envío de Jesús os refresque la memoria.
Probablemente recordaréis los asiduos al blog aquellas entradas, en su mayor parte proporcionadas por Julio G. Blanco, en las que aparecieron los cepillos, peines, espejos y todo tipo de artilugios de higiene personal con que el ejército obsequiaba a los soldados.
Hoy, siguiendo con esa tradición, Jesús Acebrón nos envía un envase de aquella pasta de dientes que usó en el Wad Ras. Reconozco que en mi época carecimos de estos aditamentos en plan cuarto de baño de hotel vistoso, pero…
No cabe duda que tras hablar de cosas tan….Como el Soldado Martín o los espíritus de la Oui-ja de la oficina de la Tercera de Carros… hay que “lavarse la boca con lejía” como amenazaban nuestras abuelas cuando decíamos algo inconveniente.
Y como la lejía no está contrastada como el mejor dentífrico…. Soñemos un poco con esta pasta especial de las Fuerzas Armadas que nos manda Jesús.
Y… llegamos a ese punto esencial del Wad Ras en el que a más de uno nos dio un vuelco el corazón. A veces al entrar. A veces al salir…
Si. Es la puerta principal despojada ahora de la barrera que era el único obstáculo para sortearla. Fijaos en la acera que se aleja “hacia la libertad” por la que tantas veces caminamos desde y hacia el infierno…
Por cierto… no recuerdo ahora mismo haber estado nunca en la garita de la puerta…
Sigue Mikel con su reportaje circunvalando el Wad Ras y nos hace un nuevo alto, casi ya en la esquina del Paseo de Extremadura, en esta garita que pudiera ser la de la Galería de Tiro, pero no está seguro.
Si algún camarada la identifica, esperamos su ayuda.
En un giro atroz, la velocidad del vaso aumentó peligrosamente y nos obligó a seguirlo. Llegó hasta el borde de la mesa y con furia desatada se enfrentó al vacío.
Ninguna otra vez he podido ver a medio metro de mis ojos un desafío absoluto a las leyes de la física.
Decididamente aquello era –al menos- parte de la manifestación que pedíamos.
El vaso se regodeó en su movimiento, giro lentamente bajo las yemas sudorosas de nuestros dedos y fue saliendo poco a poco del borde de la mesa hasta sobrepasar el punto en el que cualquier objeto hubiera caído al suelo.
No era posible lo que nuestras retinas registraban. El eje del vaso estaba ampliamente fuera de la superficie de la mesa. Casi un tercio del mismo estaba sobre la nada. ¡¡ Y no se caía!!.
No eran nuestros dedos quienes lo sujetaban, era evidente. Algo o alguien soportaba el peso del vidrio…
Pasaron unos segundos, unos minutos, no sé cuánto tiempo. Nadie habló. Un nudo atenazaba la garganta e incluso la vista. El hecho de mirar fijamente a aquel vaso funanbulista hacía que sintiéramos un dolor extraño que solo podíamos localizar en un recóndito músculo ocular del que desconocíamos la existencia hasta entonces.
Sin saber cómo, de pronto, el vaso volvió al punto central.
Nos miramos sin vernos. Por un momento pensamos que ni siquiera teníamos sombra y que la luz mortecina de la vela nos atravesaba como si también nosotros fuéramos de vidrio translúcido.
Alguien se dispuso a seguir preguntando.
El vaso empezó a moverse.
Pero no era igual. Sus movimientos eran más bruscos, no rodeaba el círculo antes de responder. Una idea sorprendente cruzó mi mente: ¿Y si ya no era el mismo ser quien hacía que el vaso se moviera?.
Con la misma intuición, otra voz lanzó al aire la pregunta de la que todos queríamos saber la respuesta pero cuya sola mención nos corroía alguna entraña predispuesta a sentir el horror de cerca.
-¿Quién eres?.
Y el vaso, abandonando la brusquedad, como satisfecho de haber conseguido llamar nuestra atención, se dirigió ufano hacia la parte del círculo en la que estaban colocados los números.
Lenta pero firmemente se acercó al número 8.Con la frialdad de quien está muy seguro de lo que hace, golpeó el papel por su borde inferior izquierdo. Despacio, muy despacio.
Continuó empujando en dos o tres embates hasta que consiguió que la cifra del ocho quedara tumbada.
Ya no se trataba de un número arábigo normal y corriente. No.
De pronto, aquella cifra sencilla se había transformado en algo que el vaso quería que comprendiéramos.
Miramos aquel ∞ y no supimos qué pensar. Alguien, sin embargo, echó mano de sus conocimientos matemáticos.
¿No era ese el símbolo de lo que Anaximandro llamaba Apeirón o Epeyron (el Infinito en griego)?.Aquella sustancia incorruptible que no tiene principio ni límite, que es ingénita, es decir "no engendrada".
Me pareció oirme recitar eso que alguna vez estudié… "las partes del infinito cambian, pero el infinito, en sí, es inmutable"… y el Apeirón es divino, puesto que es inmortal…
-Pero… ¿Habéis visto?.
-No puede ser.
-¿Epeyrón?
-¿El infinito?.
Y mientras nuestras dudas nos hacían reflexionar, el vaso se alejó de aquel símbolo extraño en que se había convertido el ocho y comenzó una ronda lenta, pausada…
Primero se paró en la “e”, luego siguió…. “p”,otra vez la “e”, la “r”…. y terminó aposentandose en la “o”.
Fermín, el incombustible ranchero, leyó en voz alta… ÉPERO. Y lo hizo como si la palabra fuera esdrújula y no aguda como su base griega.
No solo él pronunció su nombre. Los demás lo seguimos diciendo como extrañamente subyugados por el eco dulzón de la palabra…. épero, épero, épero….
Pues como se observa, nadie asoma por el volcan, pero el pequeño detalle fotográfico delata que poco tiempo despues, en esa misma pared el poster ya no estaba, si bien ahora aprecio que a lo peor la foto de Isaac no llega a reflejar del todosi figuraba aún en la pared. Dudo de ello ahora. Pero de mi cabeza, por la oreja, sigue parte de la palabreja "nninsel" lo que deja clara la existencia del póster.
Bueno. Que siga la ouija, la mesa era seguramente la que protagonizó con el vaso, ese momento tan intenso. Esa ó la mesa de enfrente, que era igual de suave y deslizante para el "ente".
Todos nos quedamos callados. ¿Qué estaba pasando?. Habíamos comprobado que ninguno éramos la causa física de aquel movimiento. Por otro lado, la respuesta concreta, seca y cortante a la pregunta que todos desconocíamos había sido como un mazazo para los que creían y, especialmente, para los que no. (Un sector mayoritario lógicamente).
Las noches siguieron a un ritmo delirante. Confieso que deseaba ver el crepúsculo, acabar la cena, terminarlo todo y lanzarme a aquella aventura esotérica pero real que nos atraía sin que nada pudiéramos hacer por impedirlo.
Los miedos de aquel ser que contactaba con nosotros aumentaron en un momento dado de tal manera que hubo ocasiones en que su único movimiento era girar y girarsin descanso o señalar un “no” espasmódico y repetitivo como única respuesta a todas nuestras preguntas.
Habríamos de encontrarnos con nuevos entes, con otros “espíritus” a lo largo de aquellas noches de invocación al más allá, pero este primer contacto nos permitió deducir que ente estas criaturas, por decirlo de algún modo, existen categorías, o diferentes status. No era nuestro visitante de una élite fantasmal, eso nos parecía claro.
El caso es que, en un determinado momento alguien formuló un deseo en voz alta.
-Ya hemos visto que esto funciona. Parece que hay “algo” o “alguien” que nos acompaña.Vayamos un poco más adelante.
Nos miramos extrañados. -¿Más adelante?, preguntamos.
-Si. Hay que pedirle una manifestación más efectiva.
Volvimos a mirarnos con el estupor marcado en la cara.
Casi sin pararnos a pensar, oímos la voz de uno de los camaradas allí sentados. Me pareció que aquellas palabras me envolvían. No daba crédito a lo que estaba escuchando. Algo me decía que no debíamos seguir.
-Queremos que te manifiestes.–Dijo alguien.
-¿Qué se manifieste?, comentaron algunos, asustados.
-Si. Demuéstranos que estás aquí. Queremos una prueba más allá del movimiento del vaso.
Aquello no podía estar pasando. ¿Manifestarse?. Una sensación extraña se apoderó de todos. Miramos con cautela hacia la oscuridad que poblaba la entrada de la oficina tras la cristalera. Allí solo se distinguían nuestras propias sombras proyectadas por la vela.
El silencio pareció tragarnos.
Sinsaber exactamente cómo, colocamos el dedo sobre el borde del vaso. Alguien repetía cansinamente….Manifiéstate, manifiéstate, manifiéstate…
El vaso empezó a girar. Primero lentamente, luego, progresivamente, aumentó la velocidad hasta el punto de que era difícil seguirlo con los dedos.
-Manifiéstate, manifiéstate….La voz seguía repitiendo su cantinela llevándonos a un éxtasis difícil de explicar ni de comprender.
La vela se movía al ritmo del giro irreprimibile. Nuestros pulmones respiraban al unísono, los latidos del corazón de aquellos soldados de la Tercera de Carros se disparaban y casi podían oírse como único acompañamiento al roce feroz del cristal sobre la superficie de la mesa…
Julio G. Blanco, nos envía el escudo del heredero del viejo Wad Ras: el del actual Bón. de Carros Uad Ras II - Rgto. Alcázar de Toledo 61 (El Goloso)... Ciertamente, en algo se parece al de nuestros tiempos. (Podéis recordarlo buscando en ARCHIVO).
Esta antigua canción infantil nos acerca a las palabras que nos envía Juan Paredes. Y a la foto que os adjuntamos.
Nos dice Juan que “”Los que estuvieron en la Plana Mecanizada, la recordaran perfectamente, y los de carros, seguro que también, de verla cuando bajaban, a paso ligero hacia los hangares.
Era la única compañía del Wad-Ras, que tenia un patio particular. En esta fotografía se ve la entrada al patio, con el soldado Paredes de cuartelero. Una vez accedíamos al patio, estaba la entrada a la compañía y al fondo se encontraba nuestra furri.””
Como carrista a paso ligero, confieso que en este momento no recuerdo este “paisaje” wadrrero del que habla el camarada Paredes, pero estoy seguro que a muchos os traerá esos recuerdos imborrables que son el pan de cada día en el blog.
Una excitación extraña, un nervioso temblor, un raro sentimiento de asistir a algo fuera de lo común nos envolvió progresivamente a medida que el vaso se movía dando vueltas dentro del círculo de letras recortadas de papel.
Al principio solo giraba y giraba, a distinta velocidad. En ocasiones parecía detener su avance y remolonear delante de alguno de nosotros. Alguien, no recuerdo quién, preguntó en voz alta… ¿Quién eres?
El vaso giró bruscamente de nuevo y comenzó a detenerse frente a determinadas letras… T – e – n-g – o……
“Tengo miedo” pudimos leer asombrados.
-¿Dónde estás? –preguntamos.
-Tengo miedo. Ya vienen.
-Oscuro.
-¿Quién viene?.
-Son ellos.
-¿Quiénes?
-Tengo miedo.
No pudimos salir de este círculo de preguntas y respuestas. Prácticamente podíamos sentir el miedo que aquel ser demostraba. Era algo palpable y no solo en la atmósfera que casi se podía cortar, sino dentro de nosotros. Había un coro de corazones desbocados dentro de aquellos soldados asustados que, sin embargo, presos por la fascinación, en ningún momento apartaban su dedo del borde del vaso.
Cuando hacíamos un alto en nuestras preguntas, el vaso no se detenía. Giraba con distinta intensidad como mostrando su curiosidad por nuestras próximas palabras.
En un determinado momento alguien levantó su dedo. - ¿Quién está moviéndolo?, dijo con cierta sorna sobreponiéndose a la evidente inquietud que nos embargaba.
Nos miramos sorprendidos. En ocasiones era necesario hacer un esfu