Tras su primera incursión –fotográfica- en nuestro blog, D. Fernando Centeno, nuestro entrañable Brigada de finales de los setenta, se decide a enviarnos una anécdota de aquellos tiempos.
Abrimos con todo cariño nuestra página para recibirle como merece y le agradecemos profundamente que nos siga.
También para nosotros, el mundo es… un pañuelo.
Pedro A. y Fermín.
“”A veces decimos de una forma trivial aquello de que “el mundo es un pañuelo”, sin llegar a percatarnos de lo cierto que a veces son estas palabras.
En el año 82 (1982, soy viejo pero no tanto) yo me encontraba en la situación militar de Disponible por Ascenso, estando agregado al Regimiento Wad Ras 55 hasta obtener vacante de mi nuevo empleo. En aquella época las unidades situadas en plazas grandes como la de Madrid se dividían en Cantones o Zonas donde estaban ubicadas varias unidades, nombrándose entre ellas por meses una que hacía la Guardia de Principal, esta guardia se ocupaba de la custodia de todos los arrestados sujetos a procedimiento, así como de recibir novedades de todo el Cantón para a su vez pasarlas a siguiente escalón jerárquico. Uno de esos días le tocó a un servidor ser el Oficial de esta Guardia.
A una hora que no recuerdo bien de la tarde escuché jaleo que procedía del calabozo y del pasillo donde se encontraba el centinela que los custodiaba. Sabedor de lo que podía estar ocurriendo, afiné el oído para confirmar que al centinela (que era más bien novato) le estaba comenzando y coaccionándole uno de los presos para que le sacara de paseo una vez más y además le diese tabaco. Me acerqué a ellos le dije al centinela que me abriese la puerta y al oído le susurré unas palabras al arrestado (lo que le dije queda entre él y yo) dejando este de molestar al centinela en lo que quedaba de guardia.
Aproximadamente hace 10 años que poseo una casa en un pueblo de Extremadura, casa a la que hubo que hacerle unas reparaciones, mediante un contratista. Estas reparaciones las estaba realizando la cuadrilla de este contratista., me acerqué a saludarlos y de paso inspeccionar los trabajos, despidiéndome tras un rato de charla y al alejarme oí que uno de ellos decía “yo le conozco”. Me volví para preguntar al miembro de la cuadrilla si se refería a mí, respondiendo afirmativamente y que me conocía porque había hecho el servicio militar en el Rgto. Wad Ras, 2ª Cía. de Carros y era él al que estando de guardia le libré de una bronca con un preso del calabozo.
Este amigo me presentó a sus padres, esposa, hijos, a toda la familia y hoy puedo decir que junto con mi familia tenemos una gran amistad.
Como decía al principio “el mundo es un pañuelo” y mi amigo Mere forma parte de ello.””
Prosigue la labor investigadora del amigo Julio con el envío de este artículo de Antonio Gala, que creó polémica en su momento. Apareció publicado en EL PAÍS en 1985 en la última página del Semanal, en la sección llamada CUADERNO DE LA DAMA DE OTOÑO, cuyos artículos terminaron recopilados en forma de libro tiempo después. El escritor fue procesado por injurias al Ejército aunque años más tarde se archivó el caso.
Agradecemos a Julio G. Blanco sus continuas deferencias y os dejamos con las palabras de Antonio Gala.
Pedro A.
De los 20 a los 25 años hay una edad espléndida. Los muchachos piensan en estar formados en todos los sentidos, y no lo están en ninguno: se trata de la auténtica juventud. No se ha vivido aún la razón de las opiniones, y la vulnerabilidad y la delicadeza se disfrazan de fuerza, de desdén, de rebeldía. No se nota el desvalimiento, y es, en consecuencia, más peligroso; como la generosidad, si existe, más inconsciente. Con mayor o menor prisa la adolescencia se aleja y, de un empellón, se mete al individuo en el batiburrillo del que jamás saldrá. A esa edad en España no se ha perdido del todo la esperanza, y la vida se ve como un caleidoscopio de posibilidades. (En teoría; la realidad es muy distinta. Pero de 20 a 25 años la teoría tiene un maravilloso poderío). Yo creo, Dama de Otoño, que a ti y a mí nos sucedieron entonces cosas inolvidables, que nos marcaron para siempre aunque las hayamos olvidado. A veces venían de fuera, y su digestión nos costó sangre y es el origen del estado de nuestros estómagos; a veces fueron decisiones que tomamos, de las que a pesar de sus escuelas nunca nos arrepentiremos. Porque estábamos a las puerta no de la vida, sino de nuestra vida. Y la gobernamos con la relativa libertad que atrapamos dejándonos las uñas. Lo que llegó después trajo ya el sello de lo que entonces elegimos.
Por tales consideraciones juzgo bueno que, a los 20 años, se establezca la prestación de un servicio a la comunidad. Eso hace que los muchachos aprendan lo que es su nación, su gente, fuera de los círculos íntimos; que se traten y convivan muchachos de cualquier procedencia: pobres y ricos, estudiantes y trabajadores (si es que el estudiante no es un trabajador, y si es que alguien tuvo la suerte de encontrar trabajo); quienes serán médicos y mecánicos y carpinteros y maestros y pastores, y quienes no serán nada: los andaluces y los gallegos y los catalanes y los vascos. Esa mezcla fomenta el respeto a lo que no entendemos, la tolerancia de opiniones no nuestras, el conocimiento de otras formas de vida y actitudes, el roce con personas que no habríamos ni siquiera imaginado. Para una experiencia así, antes de tal edad es difícil que nadie esté dispuesto todavía; después de tal edad es difícil que nadie esté dispuesto ya.
Lo que no me gusta es que ese servicio a la colectividad se rinda en el Ejército. No me gusta nada. A ti no te coge de sorpresa mi aversión por los uniformes. (El servicio por el que abogo es lo contrario de la uniformación: el intercambio de las variedades, el ofrecimiento de contrarias aptitudes, la recíproca visión de las diferencias). Yo soy pacifista y antimilitarista. Los objetores de conciencia deberían ser mucho más numerosos – o mejor, la inmensa mayoría- y muchísimo más alabados. (El director de la Academia Militar de Zaragoza afirma que algunos grupos pacifistas “pueden estar manipulados e incluso resultar fuerzas colaboradoras con la Unión Soviética”). El general Ángel Santos Bobo no debe ser tomado muy en serio: trata de defender la indefendible postura gubernamental ante la OTAN, asegurando de paso que la carrera nuclear “representa un elemento de disuasión más convincente que las armas convencionales” – como si éstas les pareciesen a los pacifistas un regalo de Reyes-. Acaso el general no ha caído en la cuenta de que muchos belicistas también pueden colaborar con la Unión Soviética, y muchos ángeles muchos santos y muchos bobos. Y que hacerle el caldo gordo a la OTAN es, desde luego, tan criticable y no menos explosivo. Ya es hora de olvidar los fantasmas. Yo soy antimilitarista y pacifista, y no me manipulan el Este ni el Oeste. E igual que yo –lo espero- hay una infinidad.
Mis motivos son obvios: las guerras no han resuelto jamás nada, a no ser el porvenir económico de los traficantes de armas. Soy un profesional de la paz, como los militares son profesionales de la guerra por muchas vueltas que se le den al asunto. Creo en muy poco de los que los militares más acendrados creen y por lo que se mueven. Dudo, así lo juren, que ellos amen la paz con el mismo fervor que yo la amo. Y los juzgo con su cargamento de grandes palabras en desuso, bastante más utópicos que yo, pero a sensu contrario…¿Te acuerdas, Dama? A los diez años, de vuelta de una excursión a Los Perdroches, un guardia civil me largó un puñetazo por recitar a Lorca entre mis compañeros: en 1.981 militares de altísima graduación me impidieron volver a jurar públicamente la Bandera (yo procuraba romper las necias exclusivas de los ultras y de los cuarteles: la Bandera si es un bien, es común). Y entre esas fechas más nos vale borrar lo sucedido.
El servicio militar obligatorio me parece inútil y muy perjudicial. Lo que en él se muestra de los profesionales es su cara peor: la puerilidad, la indiscriminada disciplina, la asombrosa pérdida de tiempo, los suboficiales imbéciles y los oficiales que no lo son menos, el dejar los cojones a la puerta del cuartel, el honor militar tan lejano del nuestro (puesto que humilla y despersonaliza), el vano intento de atiborrar un año con memeces estériles, la obediencia baldía, la denigrante prisa para no llegar a ningún sitio. Un día en el cuartel provocaría la carcajada si no provocara la indignación: se busca con la más estricta minuciosidad, la robotización del ser humano; se contradice cuanto de creativo tenga. Y sin la menor excusa, porque se ensaya allí lo que no es ensayable: la guerra, la muerte, la absoluta sumisión, el mudo arrollidamiento (es decir, aquello que, ni a título religioso ni amoroso, tiene nadie derecho a requerir). Que yo sepa no vivimos ya en un Estado militar. Y, si no exponemos y dejamos morir a los niños mal constituídos, como Esparta, no hay por qué malograr a los jóvenes, débiles o no, inteligentes o no, sensibles o no. Hay que desengañarse: aquí las únicas guerras decentes las han hecho siempre los civiles. Y los civiles guerrilleros, que no tenían la más ligera idea de estrategia, táctica, logística, balística, ni otras ¿ciencias?marciales.
Y por si fuera poco, en el servicio militar nuestro muchachos no paran de correr riesgos mortales. En el 83, el Ejército de Tierra tuvo 91.998 accidentados, o sea, el 41,8% del total, que se dice muy pronto. En los últimos 5 años se suicidaron – a la hermosa edad por mal nombre llamada militar- 205 jóvenes – los intentos frustrados fueron muchos más-y, fallecieron por diversas causas 848. Las armas, las maniobras, los viajes, los ejercicios de tiro y hasta las comidas, son trampas mortales. (Enalguna espeluznante ocasión, también los superiores). Las versiones que el Ejército da de tan atroces hechos, con frecuencia son contradictorias. A las familias – ni a la patria- les consuela que se hagan los entierros entre salvas de honor; que el Ejército sufrague el traslado de los restos; ni que les se les conceda una indemnización de 100.000 pesetas; ni que al mutilado, que no volverá a trabajar normalmente, se le señale una mensualidad de 35.000. No, eso no consuela a nadie. Y que el ministro proclame que las cifras de los siniestros producidos en este campo aquí “no son dramáticamente superiores” a las de otros países, tampoco: no hay nada dramáticamente superior a la muerte de un hijo de 20 años, sin que sesepa por qué ni para qué. El que quiera jugar a la guerra, que juegue; pero el que no, que tenga su oportunidad; no sustitutiva, ni solapadamente castigada, sino más honrosa y enaltecida – por más benéfica y humana- que la otra. Dejémoslo claro: lo de: “soldadito español/soldadito valiente /el orgullo del sol / es besarte la frente” es la mayor idiotez que se ha escrito jamás. Sobre todo cuando al soldadito se le ha matado antes.
ANTONIO GALA.
Cuaderno de la Dama de Otoño. Suplemento dominical de “EL PAÍS”.
Hablando de uniformes… he recordado un episodio que tiene que ver con ellos, pero un poco más atrás en el tiempo. Más o menos por 1800.Alguien del reemplazo debe acordarse también de un chaval, creo que hijo de algún mando de otro cuartel cercano, que nos ofrecía de vez en cuando la adquisición de ciertos gadgets militares que, en aquel momento, hasta nos hacían ilusión. (Casi me produce sonrojo reconocerlo ahora).
Ya hablamos en otra entrada de unos carros reproducidos a escala que este camarada nos trajo en una ocasión. Hoy, volviendo a los uniformes, he recuperado de mi polvoriento archivo un sobre amarillento titulado UNIFORMES MILITARES ESPAÑOLES que adquirí por mediación del citado soldado. Era una colección de postales con uniformes militares de 1800 a 1850. Serie I.Las había dibujado Delfín Salas y las editaba el Centro de Ayuda a la Enseñanza, -imagino que una institución militar del momento-.
Las postales han seguido conmigo todos estos años. Todas menos seis que pasaron a formar parte, enmarcadas, de la decoración de la casa de mis padres.
He encontrado el sobre, algo deteriorado ya. Os lo adjunto por si abre la tapa de vuestros recuerdos. Y también una de aquellas postales. Muy bien editadas, por cierto.
Si en la entrada anterior vemos los uniformes antiguos enviados por Jorge, nada mejor que recordar cómo fueron los de paseo -los de “bonito”- en la última hornada. Ya lo dijimos antes, camisa, corbata, solapa abierta y chaquetón verde que podría estar a la moda actual.
Jorge nos envía dos de los uniformes que todos usamos alguna vez, al menos hasta 1979, en nuestro paso por el viejo Wad Ras.
Cito esa fecha porque fue a nuestro reemplazo, que acabó en ese año, a los que nos distribuyeron el nuevo uniforme más moderno, con solapa abierta.El primero con que contamos era el clásico con la tira de plástico blanco en el cuello. ¿Lo recordáis?. A partir de entonces disponíamos de camisa y corbata, lo que adecentaba bastante nuestro aspecto.
También cambiamos de gabán o tabardo. Del largo tres cuartos pasamos a una especie de chaquetón corto de loneta bastante aparente. Recuerdo los comentarios que aquel cambio de uniforme suscitó entre la compañía. Todos positivos, por supuesto.
Os dejamos con los modelos que nos manda Jorge, a quien agradecemos su aportación.
Y llegamos al último fin de semana. Dositeo, inasequible al desaliento, se planta de nuevo con el dedo enhiesto a la espera de un alma caritativa. ¡Y lo consigue!.
Veamos su aventura.
Gracias, Dosi.
Pedro A.
En esta ocasión –única- , fui solo. Me puse en Puerta de Hierro como las otras veces. Tuve que esperar bastante tiempo. Entre el cansancio y el aburrimiento, parecían invadirme las malas sensaciones;pero de pronto....¡Me para un MERCEDES!. ¿Para donde vas?...”Ah! tuviste suerte, voy para La Coruña!..¡ No me lo puedo creer! ..Subo al automóvil, dejo el petate en el asientode atrás, y me instalo en el delantero que resulta amplio y cómodo. Se trata de un “ Mercedes” antiguo pero muy confortable. Una musiquilla clásica está sonando en el radio-cassette. Los kilómetros pasan rápido, con marcha segura. Por las ventanillas se adivinan los inmensos campos de Castilla, iluminados por la potente luz de la luna. Azul y plata son los colores. Sin paradas, llegamos a mi Ciudad. Mil agradecimientos. ¡Nada hombre me caía de camino!....Desembarco con las primeras luces del alba…Es mi Ciudad, pero parece tan distinta…será que ha cambiado, o el cambiado habré sido yo…..
Espero, con estas tres historias de auto-stop, haber destapado el recuerdo en alguno de vosotros, compañeros. A ver si alguien se anima a recordar… y a compartir ese recuerdo.
Retomamos las aventuras de Dositeo en aquellas escapadas del Wad Ras, petate en ristre, esperando que un conductor cualquiera se apiadara de una pareja de inocentes soldados….
Gracias de nuevo, Dosi.
Pedro A.
Segunda aventura:Esta vez, hago el trayecto con Blas. El se quedaráen Ponferrada, y yo seguiré un poco más. Se nos da todo estupendamente (puede influir un poco la atractiva cara para las mujeres de mi acompañante). Realizamos los trasbordos con eficacia y sin esperar mucho tiempo entre cada uno. Buen ritmo. Quizás lleguemos antes de lo esperado. Pero…¡caramba!, el último coche nos ha dejado aquí en LA BAÑEZA (León), y no hay buenas trazas. Serán las cuatro de la madrugada, y allí en la soledad que ofrece a esas horas la travesía del pueblo, iluminados por la luz tenue y amarillenta de unos farolillos callejeros, estamos Blas y yo sentados sobre nuestros petates y muertos de frío, esperando la misericordia humana. Son horas, quizás dos, en que él y yo desgranamos nuestras interioridades sin tapujos. Dos hombres a la deriva, que se apoyan y animan ante la dificultad. Pasado ese tiempo, un generoso conductor nos recoge. Son casi las seis de la mañana. Esta vez en Ponferrada, yo prosigocamino, y Blas fue el que me dijo. ¡Adiós!. ¡Hasta el lunes!...
Ya casi echábamos de menos a nuestro amigo Dosi. Menos mal que se ha decidido a enviarnos una nueva aventura wadrrera. Es curioso, no se nos había ocurrido el tema. Dositeo nos habla del Auto-stop, esa forma barata y sencilla de escapar los fines de semana del cuartel.
Como él mismo interroga, ¿Lo llegaste a practicar?.
Seguro que más de uno tenéis algo que contar al respecto. “Mil y una aventuras a buen seguro se dieron cita en aquellas carreteras que mal o bien "conectaban" el Wad-ras con nuestros pueblos o ciudades”, sigue diciéndonos Dosi.Nos envía tres de aquellos inolvidables "viajes” que os acompañamos en las próximas entradas.
Gracias, DOSI, te esperamos pronto de vuelta por el blog.
Pedro A.
Ignoro si alguno de vosotros os habíais atrevido a participar en la aventura del AUTO-STOP, para dirigirnos a casa en aquellos fines de semana, con salida del Wad-Ras en la tarde de los viernes, para regresar de nuevo antes del toque de diana del lunes por la mañana ya en línea regular.
Yo disfruté de pocos “permisos”, pues por aquel entonces, no tenía “amores mozos”, y ciertamente prefería quedarme en Madrid disfrutando de la “Gran Ciudad”, a pegarme la paliza de regresar a mi casa situada a más de 500Kmts.de distancia.Recuerdo haber cedido algún que otro pase a otros Cabos Primeros.
No obstante, en alguna ocasión, más que por penuria económica ,(que también la había), por el hecho de acompañar a alguien de la Compañía que coincidiera en el itinerario de la vieja Nacional VI (Ponferrada o Galicia), sí participé en alguna de estos intrépidos desplazamientos, más aún cuando pendía sobre nuestras cabezas la prohibición expresa de realizar esta práctica con uniforme. Siendo precisamente esta vestimenta la que conquistaba la piedad de los conductores. Recuerdo especialmente tres de esas verdaderas odiseas. Aquí va la primera:
1ª) En la primera que memorizo, Quinteiro y yo, nos plantamos en Puerta de Hierro, después de utilizar el metro hasta la estación más próxima. Pasamos un buen rato, hasta que ya hacia el anochecer nos paró un turismo. Su conductor se ofrece a llevar sólo a uno de nosotros, pues transportamuchos paquetes. Al final lo convencemos de que vamos juntos y accede. Quinteiro va atrás entre bultos de diversa índole. Llegamos a cierta distancia de Madrid (posiblemente ya enla provincia de Valladolid), y nos deja en la Nacional VI .Después de mucho rato (quizás una hora), nos sobrepasa una camioneta…, pero unos metros más adelante.¡.Ñic,ñic,ñic!..se frena y su conductor hace sonar el claxon.¡Pop!¡pop!..Allá nos vamos a la carrera y nos subimos a la cabina que ocupamos totalmente con su conductor. Reanudamos la marcha, y de pronto un olor nauseabundo, se apodera de nosotros. Quinteiro y yo nos miramos sorprendidos por aquel enigma oloroso, hasta que de la parte trasera, se empiezan a oír unos furiosos gruñidos de animal.. ¡ERAN CERDOS!. Por suerte bajamos a no muchos Kilómetros, pero por desgracia, aquellas pestilencias no abandonarían nuestros uniformes hasta bastante tiempo después. Un nuevo enlace de turismo y de nuevo otra furgoneta enorme que nos para y nos ofrece subir por la parte de atrás… Subimos y ¡OH! Sorpresa: aquello estaba ¡ LLENO DE QUINTOS!. Nos acomodamos mal como podemos entre la multitud en un espacio tanreducido e insalubre. Una tenue bombillita mal alumbra el interior. Ronquidos, agobio, claustrofobia…todo concentrado. Los soldados paulatinamente se van apeando con el paso de los Kilómetros y el alivio aumenta. Por fin, a la altura de Benavente, bajamos nosotros también…Ya en ese punto y después de poco tiempo, nos recoge un automóvil que fija su destino en La Coruña. Yo me quedo antes en Lugo. Despido a Quinteiro que continúa la ruta…….¡Hasta el lunes! Le grito.
Si alguien me hubiera dicho que nos esperaba una “gloriosa carrera discográfica” quizá me hubiera alegrado cuando –acordaros de una entrada reciente- el pater me ofreció la Banda del Wad Ras como destino.
Julio, siempre con la investigación a punto, ha encontrado en los más bajos fondos del más profundo almacén de la discográfica Columbia este “incunable” en forma de disco de vinilo que debió ver la luz allá por los sesenta:La Banda del Wad Ras interpretando temas tan “cañís” como “El Batallón de Instrucción” o “Flor de Verbena”.
Dirigía la “orquesta” en aquella ocasión un tal P. Cambronero. Lástima que ya esté descatalogado porque su audición debe ser….(Colocad aquí el adjetivo que cada cual prefiera). Por cierto, si alguien quiere buscarlo, la referencia es: Columbia WK 1307 / Wk 1312 - Columbia N 1434.
Animado por la última entrada que nos mandó Isaac-su particular “pátina del tiempo”-, Jesús Acebrón se lanza a mostrarnos otro flash de su paso por el cuartel. Nada menos que la foto de su cané militar enfrentada a una actual instantánea de vacaciones. Gracias, Jesús, por tu colaboración siempre dispuesta.
Salir de maniobras y abandonar el cascarón protector del cuartel… no era una actividad desprovista de riesgo. ¡Que se lo pregunten a aquellos camaradas que pasaron por Talayuela…
Os dejo con la noticia que quizá alguien recuerde. Sería interesante que alguno de sus protagonistas se pasara por el blog…
Pedro A.
Concejal de Talayuela (Cáceres) denuncia supuestas agresiones de militares a vecinos del pueblo.
30-09-1983. EL PAÍS.
El concejal comunista de la localidad cacereña de Talayuela Demetrio Baloca denunció ayer ante el ayuntamiento una agresión de la que fueron objeto varios vecinos del pueblo por parte de un grupo de militares, según informó el propio denunciante. Los hechos se produjeron a las dos de la madrugada del pasado jueves, en la discoteca "Osiris", donde un grupo de soldados entraron acompañados por sus jefes militares, todos ellos pertenecientes a la segunda compañía del Regimiento Acorazado Motorizado Wad-Ras 55, que se encontraba de maniobras en la provincia de Cáceres. Un capitán, en un momento dado, creyó observar que un vecino del pueblo estaba entregando un cigarrillo de hachís a un soldado, por lo que le dio varias bofetadas al suministrador de la droga. Este hecho provocó una gran tensión entre los militares y los vecinos de Talayuela, hasta el punto de que, después de varios forcejeos, el capitán y un teniente sacaron su arma reglamentaria y amenazaron con disparar si continuaban los enfrentamientos. El concejal comunista, Demetrio Baloca, y varios vecinos que resultaron golpeados, denunciaron los hechos ante la corporación, para que se obre en consecuencia.
Versiones contradictorias sobre supuestas agresiones de militares a dos vecinos de Talayuela.
EL PAÍS. 01-10-1983
Las supuestas agresiones de dos militares -el teniente Juan Antonio González Martín y el sargento Manuel González Hierro-, de la segunda compañía del regimiento acorazado motorizado Wad Ras 55, contra dos jóvenes de la localidad cacereña de Talayuela, denunciadas por el concejal comunista Demetrio Baloca, han sido ratificadas por 10 testigos que junto con los dos jóvenes, Luis Miguel Gómez Gutiérrez y Sebastián Leal Rubio, acudieron a declarar en el ayuntamiento de Talayuela ante el alcalde, Luis Monforte López.
Por su parte, fuentes de la I Región Militar -Madrid- que cita Europa Press, afirman que los militares implicados en el incidente no sacaron en ningún momento sus armas. Según esta versión un teniente observó como una persona trataba de vender droga a un soldado, por lo que le recriminó. Esta persona replicó al teniente que no tenía por qué obedecerle, ya que era un civil, y le dio un empujón. El teniente repelió la agresión y le dio dos bofetadas, con lo que quedó zanjada la cuestión. Ante las acusaciones lanzadas por el concejal comunista, en el sentido de que tuvieron que pasar varios días hasta que los hechos fueron comunicados al gobernador civil de Cáceres, el alcalde manifiesta que no tuvo referencias directas de lo sucedido hasta que los dos jóvenes se presentaron en el ayuntamiento. Posteriormente acudieron con varios testigos y firmaron una declaración en la que aseguraban que el teniente y el sargento, tras golpearlos, les apuntaron con las armas en posición de disparo y les amenazaron.
Uno de los jóvenes, según el alcalde, dispone de baja por prescripción facultativa, debiendo presentarla cada cinco días en el juzgado. En el parte se le diagnosticó contusión por inflamación en mejilla. Hipólito Rodríguez Paniagua, otro joven de la localidad, dice haber presenciado los hechos cuando los militares y los jóvenes supuestamente agredidos se encontraban ya en la calle: "En un principio les golpearon en una zona oscura de la calle, a la salida de la discoteca, pero poco a poco, quizás con la intención de evitarse más golpes, los chavales fueron aproximándose hacia donde había público. Calculo que estábamos unos 12 o 15 chicos y siete u ocho chicas".
El alcalde dice haber permanecido con el capitán de la compañía hasta pocos minutos antes de que ocurrieran los hechos: "Durante la tarde de ese día, los chavales del pueblo y los soldados habían permanecido en convivencia. Es algo que solemos hacer el último día de campaña, desde que hace varios años viene por estos lugares una unidad militar. Después, quise invitar a unas copas al capitán, quien por cierto no portaba ningún arma, y nos trasladamos hasta la discoteca. Poco antes de dejarle, me insinuó que iba a permitir que los solados tuvieran una hora más libre, porque habían trabajado mucho y se habían portado estupendamente. Hacia la una de la madruga me marché a casa y después se produjeron los incidentes. Cuando llegó la policía municipal todo había pasado, y fue el propio capitán quien contó los hechos a mis agentes".
Sobre el supuesto móvil de los incidentes, el hachís que se le estaba intentado pasar a un soldado, el alcalde manifiesta que "ninguno de los dos jóvenes tiene antecedentes, ni tampoco de haber vendido drogas, eso creo yo". Hasta el momento la denuncia sólo ha sido presentada en el ayuntamiento.
La vida militar, en la ya lejana década de los setenta, era difícil, arriesgada y peligrosa. (Ya lo hemos visto en las entradas anteriores). Corría 1977 y había “compañeros” procesados por “soñar” con una unión de soldados o, ¡¡increíble!! por negarse a hacer algún trabajillo de “albañilería fina”.¡¡Vivir para ver ¡!.
SOLDADOS PROCESADOS POR SEDICIÓN.
EL PAÍS.01-06-1977
Tres soldados, según comunican Fuentes familiares, se encuentran procesados en el CIR de Colmenar Viejo (Madrid), desde septiembre de 1976, por el delito de sedición, acusados de pertenecer a la denominada Unión Democrática de Soldados. Se trata de Kepa Baza Goicoechea, Waldo Lozano y José Antso Ibarzábal. Por los mismos motivos están procesados desde diciembre pasado en el Regimiento mecanizado WAD-RAS 55, los soldados José Fernández y Fernando Luengo. Por su parte, otros dos soldados del regimiento de Caballería Pavía, en Aranjuez, se encuentran procesados por sedición por su participación en un boicot al desayuno y otros cuatro se hallan también procesados en el regimiento Saboya, en Leganés, por negarse a rellenar de arena una zanja.
Nadie sabía como terminaba la historia del soldado que se fugó. Dada la narrativa de la noticia se presta a la broma, pero luego, ya sabiendo lo que sigue, te quedas extrañado y entristecido.
¡Cuantos (en proporción) llegaron a ese final!
Ayer, sin ir mas lejos, en elXL Semanal nº 1003había un artículo titulado: “Recuerdos de la puta mili” en el quinto aniversario de la supresión del servicio militar obligatorio. Entre varias indicaciones, al pié de la foto que anexamos, dice así:
“Sobrevivir no era sencillo. Entre 1.980 y 1.984 murieron 721 soldados en acto de servicio y/ó accidente. Las depresiones minaban la moral. Solo en el 84 hubo “41 suicidios”. Un estudio que se realizó, constató que el 9% de los reclutas tomaban drogas por primera vez… en filas. Era una forma de evadirse.”
No sé si el suicidio del soldado que nos ocupa vino dado "por.." pero seguro que el lugar y el momento no ayudaron.
Y es que los efectos verdi-caquis han sido siempre de contrastes y entre sus variaciones, la parte más negra: La del llanto, el miedo, la pena, el dolor, la soledad, la más absoluta tristeza e incluso...un (adelantado) final.
Y todo ello es algo que debemos justamente reconocer
¡Que poco, en realidad, se ha escrito sobre la mili! ¿Verdad?.
Respecto al suceso de la entrada anterior, parece ser que lo que se me antojó una noticia más o menos jocosa, en realidad se convirtió en tragedia al poco tiempo como muy bien habéis apuntado en los comentarios.
Lamento muy sinceramente el tomo frívolo/distendido de la entrada. Mi paso por el cuartel fue anterior a este suceso y, al descubrirlo en la hemeroteca no encontré el suicidio final.
Si a alguien le ha podido molestar, pido disculpas.
Iniciamos hoy una nueva serie que incluirá distintas noticias que aparecieron en la prensa relativas a nuestro viejo Wad Ras. La idea nos la ha dado –una vez más, Jesús Acebrón- que nos ha enviado un recorte amarillento con unas noticias relativas a la reconversión del ejército y a la desaparición de algunos regimientos como el nuestro. Desgraciadamente, la calidad del archivo no permite su inclusión en el blog, pero eso no es óbice para que os ofrezcamos curiosidades como la que sigue.
Pedro A.
Se fuga un soldado con un vehículo del acuartelamiento Wad Ras 55.(EL PAIS. 19.09.1981)
Un soldado perteneciente al regimiento de Infantería Mecanizada Wad-Ras-55, de Madrid, ha huido de su unidad en un jeep militar que dejó abandonado en Zaragoza con el depósito prácticamente vacío. Posteriormente, el soldado fue localizado en Barcelona, donde tiene su domicilio habitual. El vehículo apareció ayer en las inmediaciones de la Academia General Militar, en la capital aragonesa. Puestos al habla con el Ministerio de Defensa, se ha informado que se trata de un cara dura que "debe de padecer un síndrome de sustracción de vehículos ajenos".
Según se ha informado, el soldado ha repetido ya en otras ocasiones este extraño procedimiento de conseguir un vehículo para disfrutar del fin de semana a cuenta de presupuesto de Defensa. En cuanto a que pueda tratarse de un desertor, se ha puntualizado que para ello se requeriría una incomparecencia de tres días consecutivos en el acuartelamiento.
Dicen que “la pátina del tiempo” recubre de estilo y revaloriza muebles, enseres y recuerdos.
Debe ser así, sin duda. Nuestro Brigada Centeno –ya lo habéis visto en la última entrada- se une a esta sección en la que el ayer y el hoy se confunden en una melosa añoranza.
En la foto en blanco y negro podemos adivinar el viejo Wad Ras. El edificio de Carros a la izquierday a la derecha la entrada con el mástil y los carros de museo.En la foto central, -la imagen que de él conservamos en la memoria- un Brigada terminando los años setenta. En la última, que ya conocéis de la entrada anterior, ascendido en el escalafón, D. Fernando ya aparece con sus estrellas y condecoraciones. Sin embargo, la mejor condecoración que ostenta, para nosotros, es ese gesto amable, esa bonhomía que destila tras el uniforme. Ese era –es- su gesto distintivo y con el que permanece firmemente anclado al tumultuoso recuerdo wadrrero.
Gracias, mi Brigada, por incorporarse a esta pequeña nueva familia nacida de la memoria compartida. Esta es su casa.
Ya conté con anterioridad, que hablé por teléfono con nuestro habitualmente mencionado Brigada Centeno; fue pocas horas antes de la noche navideña; para mi algo muy especial. El a su vez, me llamó recientemente para felicitar el año nuevo e indicar que había puesto en circulación un sobre con material para colocar en nuestro blog, algo que agradecemosde veras.
Ha sido curioso que estos días, al ir repasando el blog a nivel fotos, en ninguna instantánea aparece D. Fernando, ni siquiera yo mismo tengo el recuerdo en papel fotográfico; era importante por ello solicitar una imagen suya para cumplimentar debidamente todo lo aquí tratado sobre su figura humana y militar.
Y así ha sido, por lo que Ferapaly os presenta con mucho afecto a D. Fernando Centeno.
Tal como pidió, a la hora de ser incluido como partícipe del blog, no quiere trato preferencial, algo que respetamos, pero que resulta complicado. Tengamos en cuenta que tanto Pedro como yo, sin saber con certeza si alguna vez podríamos contactar con él (a fin de cuentas, un mando) con total imparcialidad, respeto y notable recuerdo, por separado quisimos ambos expresar nuestro agradecimiento en diferentes entradas. ¿Cuál es el motivo? Pienso, compañeros, que lo entenderéis. Imaginemos a unos jóvenes en situación de recién llegados al cuartel y entre la amalgama de novedades, que como sabemos no siempre eran agradables, hay alguien, un mando, que trata con respeto y de forma entrañable al "soldado".
Entiendo que siendo el Brigada, la relación se hizo mas estrecha con los administrativos, pero justo es reconocer que siendo sobrio y tajante con las órdenes globales, Centeno aun con todo, resultaba ser como un soplo de aire fresco cuando era él quien figuraba como mando de la Cía.
Por ello siendo ya uno mas en el blog, al pedirnos un trato normalizado sobre su persona, eso mismo justifica y denota su humildad y sencillez, seguramente algo de lo que ya entonces le acercaba a la tropa y sin duda virtudes que le "asentaron" en la memoria de algún soldado. Mi caso.
Remite unida a unas fotos, una carta que, sinceramente me ha emocionado, pues en ella dice cosas que desde luego me veo obligado (el lo entenderá) a compartir. Dice así:
“No te puedes hacer una idea lo emocionante que fue hablar luego de tanto tiempo, pasados los años, con personas a las que un día dejaste y que en un flash desaparecen de tu vida sin que te puedas imaginar que volverían aparecer de igual forma”.
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“La idea del blog ha sido muy buena y os auguro un gran existo, os prometo que en Internet os seguiré”.
En medio de estas celebraciones del primer aniversario de nuestro blog, recibimos –emocionados- unas palabras de Jesús Acebrón. Si. Aquel que “osó” calificar de MÁGICO este pequeño e infinitesimal apartado en la red.
Y nos demuestra que, posiblemente, la magia –también- está en sus palabras y en esa forma peculiar de acercarse a aquellas vivencias compartidas que han dado cuerpo a esta aventura en los últimos doce meses.
Sus “entresijos” lo son de todos y cada uno de nosotros… Así que, gracias por esta nueva ración de magia, Jesús.
Pedro A. y Fermín.
“”Anochece ya (a decir verdad hace ya rato que lo hizo) en el último suspiro de las Navidades del año 2.006. Hoy es día de Reyes, 6 de Enero de 2.007, y a estas horas, cuando todos los críos de la familia empiezan a cansarse ya de manipular y destrozar esa cantidad ingente de juguetes que los padres actuales nos empeñamos en pedirles a sus Majestades en gesto inequívoco de malacrianza, me permito el lujo de sentarme ante el ordenador, ponerme de fondo una selección de música que sin prisa voy recopilando (aquí cabe desde “Claro de Luna de Debussy hasta Joker Man de Dylan, pasando por los susurros de Enya, el guitarreo de Huey Lewis o las batallas callejeras de The Who y la rebelión estudiantil de Pink Floyd), y lanzarme a escribir sin cuento, sin motivo aparente en principio o, más bien, sin saber exactamente como contrarrestar ese bombardeo de entradas que hoy he podido disfrutar en el Blog de los que fuimos soldados del Wad Ras 55 ( ¿o no es ya un blog sino un aula de entendimiento? ¿ o va más allá del sentir de un soldado para convertirse en el compendio de sensaciones de diferentes generaciones de jóvenes, saltando incluso por encima del nombre de un Regimiento específico?).
Y ahora que paro a tomar aliento, de pronto creo que ya se lo que realmente quería hacer al comienzo… Lo que ocurre es que el pensamiento es demasiado anárquico para que la pluma sepa seguir su ritmo, y aún así se que mi idea va hacia complementar vuestros versos de WR, vuestras definiciones de “wadrero”, los magníficos relatos de Teodoro, de Luis, de Julio, de Isaac….
Y en definitiva creo que lo que quiero es refrescarme en la esencia de lo que Pedro y Fermín han conseguido con la creación de lo que yo quiero calificar como patio de reunión, o cantina con mesas para la tertulia, o sencillamente club abierto de amigos con libertad para recordar, revivir y seguir siempre aprendiendo y compartiendo.
Creo que la forma en que todos los que aquí escribimos y participamos derriba de un solo golpe los tabúes de la sensiblería, la nostalgia mal entendida o el querer anclarse cabezonamente en los 20 añitos.
No, definitivamente entiendo que hay formas del saber a las cuales, de vez en cuando, accedemos casi sin querer, pues para mí es eso, saber, lo que hemos conseguido al acceder a nuestra vida cuartelaria tantos años después sin ira, sin remilgos; y es más, creo que aunque nos pese, en adelante, y con la misma frescura que hasta ahora, debemos también dejar que salga la lágrima que también cayó, la pelea dura que sostuvimos y hasta el odio que en ocasiones llegamos a cultivar.
Mil disculpas por mi verborrea, pero buena parte de culpa la tenéis vosotros, mis camaradas, a los que ya os adivino últimamente a mi lado en Retreta, Diana y formación para salida a paseo””.
De la ya notable cantidad de “entradas al blog”de “FERAPALY”, colocamos dos extractos,uno de Pedro y otra de Fer. De alguna manera sirven de marco al significado global del mismo.
“Esta es una petición para ti: si eres de los que lees las entradas a éste blog; si te reconoces en alguna de estas aventurillas, si pasaste algunos días de tu vida tras las paredes del viejo Wad Ras pero no te atreves a contarlo...Cierra los ojos (desobedece a Amenabar) y profundiza en aquel recuerdo.
Deja tu mente transmutarse en correo electrónico y déjanos tu comentario. Aquí te esperamos. Pasea por un instante de nuevo por los pasillos de tu Compañía, huele de nuevo el “sabor” de los hangares de las Toas o de los Carros, oye finalmente el toque de diana y ¡despierta!” FERMIN A.
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“Paseando por el viejo Jaén he encontrado esta frase inscrita en una lápida que hace referencia a nuestro pasado sefardí, a ese encuentro de culturas que caminaron juntas un día perdidas entre siglos...
"LAS HUELLAS DE QUIENES ANDUVIERON JUNTOS, NUNCA PODRAN BORRARSE"
Al hilo de nuestro blog, este mensaje se ajusta a la idea que mueve todas las entradas que has podido leer hasta ahora: esa huella que todos nosotros dejamos entre los gastados adoquines del patio de Wad Ras debe haber traspasado el telón del tiempo. No puede perderse en el último reducto de la memoria individual. Aquello que compartimos, aquellas huellas que se quedaron impresas al unísono en el polvo militar de los caminos... nunca podrá borrarse de todas y cada una de nuestras vidas. Si este humilde blog sirve, sirviera,para afianzar un poco más ese recuerdo.... estaremos satisfechos.” PEDRO A.
Antonio Aguado (un 1/11/06): “…yo estuve en el cuartel; me mandaron a la marcha verde por ser de los que sabíamos del tema con los del goloso…”
Pilar (un 21/10/06): Sobre la muerte del fotógrafo Ángel Molini: “…mi compañero en las tareas de voluntariado de urgencias del hospital de la princesa de Madrid. Toda tu vida la has dedicado a hacer el bien a los demás”
Esther (un 20/10/06): “Os felicito por esta sección, que sigáis recopilando recuerdos, vivencias, añoranzas de aquellos años que de alguna forma marcaron la vida de unos y otros...! Besos”
Rodri ( Un 231/10/06): “Un saludo a todos los compis, que marcaron la historia del Wad Ras”
David G (un 9/10/06): “La DAC efectivamente se creó tomando como base las Divisiones Panzer alemanas, pero no por Milans, que por aquel entonces era un joven oficial”
Luis Pérez Vián (un 21/11/06): “Hola compañeros de la mili, me han saltado las lagrimas al ver el carro que tuve asignado en la foto el 331, yo fui conductor desde otoño del 1979 hasta junio 1980, nos toco lo de Tejero”
Jorge Escorihuela (un 11/10/06): “Hola, yo estuve en Wad -Ras 55.2ª Mecanizada. Conductor de T. O. A. desde mediados de 1976 y mediados de 1977. A ver si hay suerte y algún compañero lee esto y contactamos”
José Ángel (un 21/11/06):“Se acuerda especialmente de un tal Ibarra, teniente de las Coes. Alguien delgado y con no demasiado buen carácter. ¿Alguien comparte ese recuerdo?»
Paco (un 4/11/06):“No tengo nada que ver con el Wad Ras, hice la mili en Cádiz. Aburridamente, resignadamente y sin mérito alguno. Me he encontrado este sitio casualmente y desde hace tiempo lo sigo regularmente. Es muy divertido, informativo y comenta muy bien como era aquella gloriosa mili de reemplazo por la que muchos tuvimos que pasar sin pena ni gloria”
Antonio (un 13/13/06): “Quisiera felicitaros calurosamente a los que escribís en este blog. Lo hacéis muy bien. Leyendo vuestros relatos mentalmente me encuentro transportado a aquel ambiente cutre y mas bien sórdido de la mili.”- “Es bueno que todas aquellas cosas se cuenten y que las nuevas generaciones sepan comofue aquello.
Fernando (un 14/12/06): “A mis recién cumplidos 45 años, no se me han olvidado aquellos 5 años que formé parte del Ejército de entonces. Quizá sea porque, bien mirado, el espacio temporal que me separa de esa época es ya algo extendido.”
Carmel (un 01/01/2007): “Soy “sordado” del wad ras y por siempre gritaré jodía la mili que hice en ese “puto” cuarté...”
Luis F. (un 01/01/2007): “Dadme un cetme, soldados, dadme un cetme. Que a la patria he de honrara golpe de canto y de saludo pues no ha habido cuartel como Wad Ras, sabed, ninguno.”
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Como se dice al comienzo de ésta serie, seguramente nos hemos dejado a gente que colaboró aportando su granito de arena a ésta playa-blog, pero se intento gestar una entrada de agradecimiento a todos, incluso a los que se sientan como omitidos.
José Luis Ferrer: “He descubierto esta pagina y me encanta recordar esos momentos que hemos vivido antaño...”
Francisco Añon: “Ahora es el tiempo de la "memoria histórica"; ya podemos desenterrar y decir ciertas cosas que en el 79 no se podía. Con cariño se puede mirar a la gente que te hace bien pero no al que te está tratando de joder”
Javier (un 3/10/06): “...acabo de ver esta pagina y estoy flipando como vienen los recuerdos...un saludo a todos”
Jorge (un 23/10/06): “Yo estuve en el 76/77 y la piscina ya estaba. También la garita piscina, garita norte y garita centro”