no amo a los gatos mas aprendi a mirarlos y admirarlos, con sus ojos enigmaticos y su manera de ser que parece decir aqui estoy autosuficiente, hermoso y desconfiado...
admirando uno que llega cada noche a mi balcon buscando un poco de comida y un lugar para dormir calientito recordaba como mi madre desde siempre me llamo la gatita, claro que no era por mi mirada cautivante ni mucho menos por mi belleza si no mas bien por la manera de dejar a mis hermanos despues de aquellos encuentros de hermanos donde ellos no podian tocar ni uno de mis cabellos pero yo si les dejaba la piel a rayas ..