Desde que mi vida se ha roto en pedazos por la enfermedad, la Neuropatía Periférica, me encuentro perdida en la oscuridad. Me siento sóla, necesito expresar mis sentimientos y contar cómo ha sido mi v
Os pido perdón pr haber tenido abandonada la web durante todo este tiempo, pero he tenido problemas para entrar para poder introducir datos.
Ahora, que por fín he conseguido hacerlo, espero no volver a tenerlos.
Quisiera dar las gracias a las personas que me han animado a seguir escribiendo mi historia, pueses muy gratificante para mí saber que, de alguna manera, en algo, os puede servir leerla.
Os pido perdón por haber tenido abandonada la web durante todo este tiempo, pero he tenido problemas para entrar para poder introducir más datos.
Ahora que por fín he conseguido hacerlo, espero no volver a tenerlos.
Quisiera dar las gracias a las personas que me han animado a seguir escribiendo mi historia, pues es muy gratificante para mí saber que, de alguna manera, en algo, os puede servir leerla.
España está de luto ante Dolor por los fallecidos en el accidente de avión en Barajas que acabó con la vida de 153 personas y dejó 19 heridos más.
POR ELLO, NOS UNIMOS Y DEJAMOS AQUÍ CONSTANCIA DE QUE NUESTRO MÁS PROFUNDO SENTIMIENTO DE DOLOR ESTÁ CON CADA UNA DE LAS VÍCTMAS DE LA HORROROSA TRAGEDIA QUE AYER SE PRODUJO EN EL AEROPUERTO DE BARAJAS DE MADRID.
ESPERAMOS QUE LOS 19 HERIDOS SE RECUPEREN Y PRONTO PUEDAN ENCONTRAR TRANQUILIDAD EN SUS VIDAS, RODEADOS DE LA GENTE A LA QUE QUIEREN.
DESEAMOS QUE TODAS Y CADA UNA DE LAS VÍCTIMAS PUEDAN SER IDENTIFICADAS Y SER ENTREGADAS A SUS FAMILIAS, PARA QUE, POR FÍN, DESCANSEN EN PAZ
Y A LOS FAMILIARES Y AMIGOS DE LOS AFECTADOS, CON NUESTRO DESEO DE HACERNOS SENTIR CERCANOS, LES DAMOS UN ABRAZO JUNTO CON NUESTRAS MÁS SINCERAS CONDOLENCIAS, NUESTRAS ORACIONES Y PENSAMIENTOS ESTARÁN DESTINADOS PARA QUE DIOS OS PROPORCIONE LA FUERZA QUE ESTAIS NECESITANDO PARA SOPORTAR TANTO DOLOR.
ESTE TERRIBLE HORROR, QUE JAMÁS TENDRÍA QUE HABER OCURRIDO.
En cuanto a mi mente,... bueno, me esfuerzo por mejorar, por aprender de mis errores, por evitar los pensamientos que me producen sufrimiento,... pero tengo tan arraigados los miedos que siento, que sufro y sufro, y mi corazón está deseando estallar en un grito desesperado, rompiendo el silencio. Esta tristeza no es más que una muestra de que mi alma no cesa de llorar amargamente por dentro.
De verdad que trato de mejorar porque sé que es peor para mí, lo sé, pero no sé cómo hacerlo. Soy consciente de que estoy rodeada de muchas cosas positivas que llenan mi vida, que muchas personas quisieran para sí... aún así, es como si las negativas no dejaran que pueda disfrutar de las positivas, y, por ello, no puedo, aunque le estoy muy agradecida a la vida por habérmelas dado (sin esas cosas positivas no podría ser capaz de resistir tanto dolor de mi alma), no encuentro el suficiente aliciente en ellas como para poder salir de este estado emocional en el que me encuentro. Quisiera aprender a conformarme, pero es tanto lo que soportan mis hombros,... que no, no puedo.
Debido a todo lo que me ha pasado en estos últimos días, siento la tremenda necesidad de dar un salto en mi historia. Necesito contar cómo fue el inicio de este terrible infierno. Y, próximamente, ya volveré hacia atrás y retomaré la historia donde la he dejado
CÓMO COMENZÓ MI ENFERMEDAD
Todo comenzó de repente, de la manera más inesperada. No me caí, no me dí ningún golpe, no hice ningún mal gesto,… nada que provocara algún tipo de traumatismo para provocar todo lo que, desde aquel día, se íba a desencadenar.
Nunca olvidaré aquel día. Era lunes, 7 de febrero de 1993. Acababa de merendar y me disponía a llevar el vaso de leche sucio a la cocina, cuando me levanto y, al echar a andar, me da un punzazo tremendo de dolor en el pie. Fue horrible, porque era como si me hubiesen clavado un cuchillo en una parte y, en otra, como si me hubiese mordido un perro. Me quejé, como es normal, y casi, pierdo el equilibrio y me caigo. Se me quedó un dolor fijo en la misma zona, pero más flojo. Me dispuse a seguir andando, pero, al echar el otro pie, me ocurrió lo mismo en ese. Ya no pude soportar dos veces el mismo dolor y se me saltaron las lágrimas. Sujetándome en la mesa, con cada paso que daba, al doblar cada uno de los pies, me pasaba lo mismo. Era horrible… el peor de los dolores que jamás había sentido en la vida. Apenas podía avanzar.
Me dispongo a ver si soy capaz de escribir esta entrada, porque no estoy bien y tengo la cabeza muy bloqueada por muchas ideas que me asaltan a la vez, pero que no soy capaz de expresar.
Sabía que estaba acumulando demasiados sentimientos, que era como una olla express, que de un momento a otro íba a explotar. Ya, la noche del miércoles al jueves no dormí nada, en el sentido literal de la palabra.Y el jueves estuve muy baja de ánimo. Sabía que el ir al psicólogo íba a abrir la válvula que dejara escapar todos los sentimientos a la vez... pero ha sido peor todavía.
Ha sido un fin de semana bastante malo, porque cada vez soy más consciente de la situación en la que estoy y no dejo de llorar y llorar amargamente.
Sigo igual que ayer. Mi mente no deja de dar vueltas y vueltas a miles de ideas y sentimientos. Para colmo, esta mañana, una enfermera ha venido a casa para hablar conmigo, y removido de nuevo en mi historia, de cómo surgió todo y todo lo que he pasado, y, en cierto modo, ha revuelto en mí los sentimientos que aún seguían revoloteando en mi cabeza y no estaban bien sedimentados... Así que, no puedo dejar de estar como conté en el mensaje anterior del diario. Estoy triste, muy triste. No tengo ganas de nada...de nada de nada. Y tampoco puedo llorar, porque de nuevo comienzo a querer encubrir mis sentimientos.