Luminosa sonrisa del reencuentro
que agredes arisca los recuerdos.
Alcanza los rincones del viejo corazón
que ya te creía perdida entre suspiros.
Abre con fuerza mis poros arruinados
de tiempo ensimismado, dolorido.
Hurga descarnada en mis entrañas
pues tu soplo de fuego necesito.
Sonrisa del reencuentro,
embriagamé de llegar fluido.
Deja que también yo
acaricie tu roce bienvenido.
(Reencuentro. Pedro A. López)