Doce cables, siete grúas, cemento, cristal.
Quince antenas, nueve torres de metal.
Adivino tras un hipnótico enjambre de hierro
una ladera de montaña bella hasta rabiar.
Advierto un camino que libera pesares.
Solo intuido entre basura gris.
Un reino marrón tierra, verde hierba…
Un camión atraviesa la calle industrial,
banda sonora de mi espantosa visión metalizada.
Ahora, junto a la ventana,
Alcanzo cada día, cada mañana,
una imagen quizá muerta, insana,
que me arrebata el sueño
de un buscado mas allá.
Ya solo queda imaginarme
ascendiendo la ladera ensimismado.
Que pena ver solo...
Doce cables, siete grúas, cemento, cristal.
Quince antenas, nueve torres de metal…
F. Alonso. (Visión metalizada)