Viniste
como ráfaga de viento que te aturde y descoloca
y coloca
y como arena de mar
que se queda pegada a mi cuerpo.
Viniste sin esperarte,
viniste porque viniste
porque estabas en el mundo de los niños no nacidos.
A mí no me tocaba todavía,
más viniste y te quedaste
con tus grcias y tu ombligo
en un pequeño pote de cristal .
Niña mía,
A nadie amo igual
A nadie
Imposible.