GratisBlog.com - Tu Blog gratis en españolAYUDA de GratisBlog.comCrea tu Blog Gratis!Panel de Control - Admin
     
 
 
 
     
 

Para los que buscan al Dios verdadero.

Cartas formativas sobre catolicismo.

 
 
     
 
Sunday 29/June/2008 14:43

Luces Católicas N° 6 -Julio 2008-


  1. Nuestra Señora del Carmen.
  2. El Escapulario del Carmen.
  3. El Purgatorio.


NUESTRA SEÑORA DEL CARMEN 

A finales del siglo XII o principios del XIII nacía en el Monte Carmelo, de Palestina, la Orden de los Carmelitas. Pronto se vieron obligados a emigrar a Occidente. Estos ermitaños llamados “Hermandad de Santa María del Monte Carmelo, vieron aprobada su regla en el año de 1245. A pesar de ello, aquí en Europa no fueron muy bien recibidos por todos. Por ello el Superior General de la Orden, San Simón Stock, suplicaba con insistencia la ayuda de la Santísima Virgen. En respuesta a sus oraciones, el 16 de Julio del año 1251, ocurrió un gran prodigio y así  lo relata un santoral del siglo XIV: Se le apareció la Bienaventurada Virgen María, acompañada de multitud de ángeles, llevando en sus benditas manos el escapulario de la Orden y diciendo estas palabras: “Este será el privilegio para ti y todos los Carmelitas, quien muriere con el escapulario no padecerá el fuego del infierno; es decir, quien muriere con él lo hará en gracia de Dios y se salvará”. En el año 1316 la misma Celestial Señora vuelve a aparecerse, ahora, al que después sería el papa Juan XXII y le concedió el llamado privilegio sabatino que es: que ella sacaría del purgatorio a los hermanos de la orden carmelitana el primer sábado después de su fallecimiento. El santo escapulario del Carmen, canónicamente recibido, convierte en Cofrades de Nuestra Señora del Carmen y participantes, también, de tan inestimables favores.

La Orden Carmelitana decaída con el tiempo fue reformada en España y restituida a su primitiva observancia por la incomparable Santa Teresa de Jesús.

La Iglesia celebra el 16 de Julio la Fiesta de Nuestra Señora del Carmen.

EL ESCAPULARIO DEL CARMEN

El escapulario del Carmen es el símbolo externo de la Consagración a la Santísima Virgen María por la inscripción en la Orden Carmelitana.  Por su profundo simbolismo mariano, por sus grandes privilegios y por la excelente asistencia, que  ha manifestado la Santísima Virgen  a quienes lo visten devotamente, es por lo que tan prodigiosamente se ha extendido por doquier esta piadosa devoción.  El distintivo externo de esta inscripción o consagración es el pequeño escapulario marrón, por todos tan conocido y que  ha de ser Impuesto por sacerdotes de la Orden Carmelita en una pequeña ceremonia,  como condición para la obtención de todos los beneficios y que nos dará el título oficial de los carmelitas: “Hermanos de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo”

Más, debemos recordar, que  para vestirlo dignamente y hacerse merecedores de tan singulares favores de la Santísima Virgen, es menester vivir vida virtuosa y en estado de gracia de Dios (es decir, libres de cualquier pecado mortal y el caso de tenerlo,  debemos  acudir prontamente a confesar para obtener el perdón de Dios). Sobre este asunto, recordemos las palabras que Pío XII pronunciaba en el año de 1950: “Y, en verdad, no se trata de un asunto de poca importancia, sino de la consecución de la vida eterna en virtud de una promesa echa, según la tradición, por la Santísima Virgen. Es ciertamente el santo escapulario como una librea mariana, prenda y señal de protección de la Madre de Dios. Más no piensen los que visten esta librea que podrán conseguir la salvación eterna abandonándose a la pereza y desidia espiritual…” Y, sobre el privilegio sabatino continúa: “Ciertamente, la piadosa Madre no dejará de hacer que los hijos que expían en el purgatorio sus culpas, alcancen lo antes posible la patria celestial por su intercesión, según el llamado privilegio sabatino, que la tradición nos ha transmitido con estas palabras: “Yo, vuestra Madre de Gracia, bajaré el sábado después de su muerte y a cuantos –religiosos, cofrades, terciarios- hallare en el Purgatorio, los libraré y los llevaré al monte santo de la vida eterna”

Por ello, recomendamos vivamente la imposición y el uso permanente del escapulario -hábito de María Santísima- y Ella nos ayudará a permanecer en estado de gracia de Dios.  El escapulario de tela  -que se recomienda por simbolizar mejor el vestido y consagración a la Virgen- puede ser sustituido por la medalla-escapulario, aceptada por la Iglesia y  con idénticos privilegios.

Señalemos, finalmente, las muchas Indulgencias de las que gozan los que visten el escapulario, que son plenarias: el día de la Virgen del Carmen y los días de todos los santos carmelitas (San Simón Stock, Santa Teresa de Jesús, Santa Teresita del Niño Jesús, San Juan de la Cruz) y parciales: por vestirlo piadosamente, besarlo o hacer otro acto de devoción. Recordemos que las indulgencias plenarias o parciales, borran (total o parcialmente) la deuda contraída ante la Divina Justicia por el pecado, deuda que nos hace reos de estancia en el purgatorio. Las indulgencias son verdaderas joyas de la Iglesia Católica pues sobre ellas se aplican los méritos infinitos de Nuestro Señor Jesucristo para la remisión de los pecados; siendo la Confesión, la Comunión y las oraciones por el Papa, las condiciones necesarias para alcanzarlas.

EL PURGATORIO.

Vemos, pues, como una indulgencia plenaria puede llevar a las personas que mueren, directamente al Cielo sin necesidad de pasar por la purificación y el sufrimiento del purgatorio. Podemos también los vivos, aplicar las indulgencias que ganemos en beneficio de las Santas Almas del Purgatorio para acortar su estancia en ese lugar, aliviar sus penas y ayudarlas a subir más prontamente al Cielo. Analicemos ahora esta verdad de fe tan importante de la Iglesia Católica que es la existencia del Purgatorio.

 El Purgatorio es el lugar, después de la muerte, donde van las personas que han muerto en gracia de Dios  (o que se han salvado gracias a la Divina Misericordia y a las oraciones de los justos), pero que a causa de los pecados cometidos tienen cierta deuda (reato u obligación)  con la Justicia Divina  pues en vida no hicieron suficiente penitencia expiatoria o no lograron los suficientes méritos y virtud como para tener el alma tan limpia e impoluta como la que se requiere para entrar directamente al Cielo, en el que nada manchado entra. En el purgatorio se paga,  pues, esa deuda expiándola con sufrimientos.

En el fuego del purgatorio se purifican las almas con penas extremadamente dolorosas pero por un tiempo limitado (a diferencia del Infierno, que es eterno). Vemos, pues, que esta  purificación  no se hace sobre la falta (pues el pecado ha sido ya perdonado por Dios  al alma arrepentida) sino sobre la pena, que debe ser expiada; expiación que es para el hombre, el medio de reparar el desorden que sus pecados han ocasionado.

Según la doctrina de la Iglesia hay dos clases  de penas en el Purgatorio: una es la pena de sentido (calor o frío intenso, por ejemplo)  sobre esto, la doctrina común, al menos en la Iglesia latina, admite la pena de fuego real, apoyándose en la autoridad de San Gregorio Nanianceno y de San Gregorio Magno; otra, es la pena de daño, que es la de la privación temporal de la visión de Dios. El alma se abrasa en el deseo de ver a Dios, sin poder satisfacer este anhelo pues no ha expiado suficientemente sus pecados antes de la muerte. La duración e intensidad de los sufrimientos en el purgatorio varían en cada alma y parecen existir varios niveles con diferentes grados de sufrimiento dependiendo de la gravedad de los pecados cometidos. A pesar de lo doloroso de estos sufrimientos expiatorios, las almas del purgatorio gozan de la esperanza en la certeza de la futura unión con Dios  (a diferencia de las almas condenadas en el infierno, que sufren una eterna desesperación). Por otra parte, los sufrimientos del purgatorio, al no ser ya meritorios, no aumentan la caridad en el alma que los sufre; las almas benditas son incapaces de procurarse el menor alivio y dependen de la caridad y de las obras satisfactorias que los vivos ejecutan en su favor con la intención de pagar sus deudas. Estas obras satisfactorias tienen un valor de expiación, pues conceden una compensación a su reato. Dios regula, en su Infinita Sabiduría, la aplicación de los sufragios a los difuntos. Ya hemos visto  la gran utilidad  de las indulgencias ofrecidas por ellos, más es  la Santa Misa el socorro más eficaz que les podemos ofrecer. Así mismo, la  limosna, la oración y cualquier forma de sacrificio, son igualmente medios para ayudar a nuestros hermanos que padecen las penas del purgatorio. La Santísima Virgen, en su advocación de El Carmen baja con frecuencia a consolar a estas almas y a llevarlas al Cielo, una vez cumplida sus penas. No olvidemos que Nuestra Señora del Carmen es la Patrona del Purgatorio.                        

-María de Jesús-

 santafaz_1@hotmail.com     

 www.myspace.com/lucescatolicas

                                                                                                                                                                                

 
 
   · autor: maribel  · sección: General  
     
   
 
     
 
Sin comentarios
 
 
     
     
 
:

Tu Nombre:

Tu Link/Email


 
 
     
 
 
     
 
 Para los que buscan al Dios verdadero.
 
     
   
 
     
 
Google
 
 
     
   
 
     
 

Calendario

« November 2008 »
LMXJVSD
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
 
 
     
 
 
 
     
   
 
     
 
 
 
     
   
 
 

© 2004-2007 GratisBlog.com

Array ( [PATH] => /usr/local/bin:/usr/bin:/bin [REDIRECT_STATUS] => 200 [UNIQUE_ID] => q2HwcUgv4BMAAB3Esd8AAADT [DATABASE_SERVER] => internal-db.s54532.gridserver.com [SITE_ROOT] => /home/54532 [SITE_CGIROOT] => /home/54532/cgi-bin [SITE_HTMLROOT] => /home/54532/domains/gratisblog.com/html [PHPRC] => /home/54532/etc/ [HTTP_HOST] => www.gratisblog.com [HTTP_USER_AGENT] => CCBot/1.0 (+http://www.commoncrawl.org/bot.html) [HTTP_ACCEPT] => Accept: application/xhtml+xml,text/html;q=0.9,text/plain; [HTTP_ACCEPT_LANGUAGE] => en-us,en;q=0.5 [HTTP_ACCEPT_ENCODING] => gzip [HTTP_ACCEPT_CHARSET] => ISO-8859-1,utf-8;q=0.7,*;q=0.7 [HTTP_CONNECTION] => close [HTTP_CACHE_CONTROL] => no-cache [HTTP_PRAGMA] => no-cache [SERVER_SIGNATURE] =>
Apache/2.0.54 Server at www.gratisblog.com Port 80
[SERVER_SOFTWARE] => Apache/2.0.54 [SERVER_NAME] => www.gratisblog.com [SERVER_ADDR] => 72.47.224.138 [SERVER_PORT] => 80 [REMOTE_ADDR] => 38.103.63.60 [DOCUMENT_ROOT] => /home/54532/domains/gratisblog.com/html [SERVER_ADMIN] => webmaster@gratisblog.com [SCRIPT_FILENAME] => /home/54532/domains/gratisblog.com/html/index.php [REMOTE_PORT] => 33611 [REDIRECT_QUERY_STRING] => itemid=116615&blog=luces_catolicas [REDIRECT_URL] => /index.php [GATEWAY_INTERFACE] => CGI/1.1 [SERVER_PROTOCOL] => HTTP/1.1 [REQUEST_METHOD] => GET [QUERY_STRING] => itemid=116615&blog=luces_catolicas [REQUEST_URI] => /luces_catolicas/i116615-luces_catolicas_n_6__-julio_2008-.htm [SCRIPT_NAME] => /index.php [ORIG_SCRIPT_FILENAME] => /etc/apache2/gs-bin/php5 [ORIG_PATH_INFO] => /index.php [ORIG_PATH_TRANSLATED] => /home/54532/domains/gratisblog.com/html/index.php [ORIG_SCRIPT_NAME] => /gs-bin/php5 [PHP_SELF] => /index.php [REQUEST_TIME] => 1227324139 [argv] => Array ( [0] => itemid=116615&blog=luces_catolicas ) [argc] => 1 )