Son días extraños; recuerdos desagradables, tiempos de prueba, de regalos inesperados, de charlas que no se entienden. Pero ya habrá tiempo de hablar…
Como siempre, me pega cuando lo recuerdo, y esta fecha, hoy, es especialmente significativa para mí, para toda Venezuela. No quise que pasara debajo de la mesa. No me parece justo. Pero no tengo cabeza para pensar en nada, imaginarán por qué, así que (como en aquel desgraciado 23 de enero, momento cuando desperté con la noticia), recurro a las palabras de otros. A las de ALAS SIMPLEMENTE; y que me perdone algunas libertades:
Muertos
-Tú no existes.
-Tú tampoco.
-Pero yo alguna vez tuve un cuerpo y anduve sobre la tierra.
-Y yo.
-Sí, pero yo nací del cuerpo de una mujer y no de su imaginación.
-Ambos nacimos de la ternura de una mujer, y ahora estamos muertos.
-Te pareces mucho a alguien a quien aprecié bastante…
-Y tú a quien era mi vida, mientras vivía.
-¿A dónde vas ahora?
-Subo con las ovejas.
-¿Me dejas acompañarte? Es extraña la idea de estar aquí, solo.
-Puedes venir conmigo; pero te lo advierto, hay un precio a pagar… oír mi armónica.
(De cuando Heath conoció a Jack Twist)
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Publicado por Alas... 3:45 PM6 leños
……
Julio César.
NOTA: Dios, qué nervios. Esperar es terrible.