Ah, malditas dudas. ¿Cuántas veces no nos detenemos por un temor primitivo, que intentamos disfrazar de cualquier cosa, ante una oportunidad inesperada? “Deja ese trabajo. Déjalo todo y vente con nosotros, estamos comenzando pero vamos a triunfar”. Y te quieres ir, pero te asustas. Y reculas, y escapas. Y luego vive para lamentarlo, hasta que decides olvidar como sea. Hay incertidumbres peores, estás frente a esa persona y notas que sus ojos te dicen claramente: di algo y me quedo; o me voy contigo; o simplemente “di algo, por favor”. Pero callas. Dudas. Y la vida pasa a un lado. Y tú la ves alejándose, sin molestarse en despedirse.
La felicidad está donde el corazón encuentra la paz.
“¿Y si se lo digo? ¿Y si le digo cuánto lo quiero? Dios, no podré seguir lejos de este lugar y de ti; así no creo poder vivir. Y si te lo digo… ¿qué harás? ¿Me obligarás a amarte para siempre y no me dejarás partir nunca? ¿Me juras que lo harás? ¿Y si dejo mi miedo de ser Ennis del Mar y te lo digo? ¿Y sí…?”
……
Como ya dije, me encanta esta fotografía. Se ven jóvenes, felices, con esperanzas todavía… y Ennis es quien da el primer paso. Si, me gusta.
Julio César.