¿Qué? ¿No te parezco buena gente, imbécil?
Esta venezolana nacida un 23 de abril en Las Acacias, parroquia San Pedro de la ciudad de Caracas, es realmente una mujer muy hermosa, con un cuerpo que destaca de forma obligatoria, pero en su carita brilla algo… que no es precisamente dulzura. Hay rostros así. Angelina Jolie, por muy buena que digan sus obras de caridad que es, tiene un algo salvaje, de come hombres, de criatura lujuriosa y salvaje, por lo tanto peligrosa, que emana de su cuerpo. Marjorie de Sousa padece de algo semejante. Dueña de un rostro bonito, y de una figura de infarto, parece la propia niña mala, rica y popular de la escuela, la que se burla de los tontos y de las feitas.
Personalmente siempre me ha parecido que la televisión mexicana encasilla demasiado a sus artistas, los que son buenos son casi gafos, los villanos son de terror, y lo son para siempre. No recuerdo el nombre de una producción de allí donde había un tipo tan malo, pero tan malo, que se prendió candela en un accidente y no murió, sino que andaba por ahí envuelto en un capuchón, como el Fantasma de la Opera, deforme, haciendo maldades todavía. Pero con una carita como la de esta catira, esos personajes son los que resaltan, su voz dura, ronca, es buena para eso. O tal vez el de niña mimada que causa dolor más por insensibilidad que por maldad.
Hace años trabajó en una de esas novelas tan raras que se hacen en Miami, que para mí debía ser mexicana dijeran lo que dijeran, GATA SALVAJE. Y ella era una de las villanas, junto a otra bonita y sensual venezolana, Carolina Tejera, quien era tan bicha en dicha producción, que al final se la comió un caimán. Y ella, esta hermosa catira destacó allí, como la propia cuaima maluca, haciéndole la vida imposible ‘a la salvaje esa’, como le decía a la protagonista, fuera de marginal, de pobretona y muerta de hambre (¿de dónde sacan esos diálogos?). Claro, que si uno se la encuentra por allí no va a despreciarla si te propone ir a bailar. Tal vez no sea tan malosa como parece, pero tiene un aire. También se ve muy ‘buena’ en las latas de cerveza POLAR, pero es que esas chicas POLAR son de armas tomar toditas.
Por cierto, que novela donde hace de buena, fracasa, ¿por qué será?
Julio César.