Una vez comenté que no estaba yo precisamente en la lista de los mejor parecidos, de hecho en la única lista que he estado (fuera de la de Tascón) fue en la universidad, y era en la de los menos elegantes; pero es que esos estándares que se imponen son simplemente imposibles. Por suerte a la gente normal, como yo, les agrado… por un tiempo.
Esperándote toda espontánea…
¿De verdad gusta únicamente la mujer de largas piernas, visiblemente delgada aunque de buen busto? Debo confesar que así me gustan, es verdad. No como la presentan los diseñadores de moda, quienes parecen tener una idea algo enfermiza de la belleza en su concepción de mujeres huesudas que no pueden doblarse sin que se les marquen todos los anillos de la columna, dando dolor, y ¿qué mujer normal cabe dentro de esos trajes? ¿De verdad resulta atractiva la mujer cuyas clavículas forman huecos con sus hombros que parecen jaboneras para cuando toma una ducha? No estoy tan seguro. Las señoritas deben tener algo de carnita donde hincar… los dedos. Esas flacuras demacradas, de ojos grandes como de famélicas producen inquietud más bien; aunque también están esas flacas que tienen lo suyo. Trabajé con una que era increíblemente bella, risueña, divertida… y no muy apreciada por el resto de las féminas en la oficina; la trataban algo feo. Cosa diferente al actuar de los hombres; personalmente creo que nosotros, más allá de un oscuro y momentáneo destello de venenosa envidia ante la buena pinta de otro sujeto (¡ese tipo tiene que ser marica!), no le paramos tanto a esas cuestiones. Y eso que en un gimnasio, si un tipo así se quita la camisa, uno lanza una rápida mirada como diciendo “ah, si yo…”.
En cuanto a los llamados metrosexuales, estos asustan también. No es que uno sea tan feo como el oso, pero algo de eso hay, y estos sujetos que compiten en coquetería con las chicas dan escalofrío (me dicen que es envidia, otra vez). Se dirá lo que se quiera decir pero esos hombres tan depilados, tan delineados, tan… bonitos, de verdad que resultan inquietantes. Está bien que uno se cuide, y a veces no sólo por las féminas, hasta en eso competimos entre nosotros, por no ser el peor llevado del grupo, tanto en el trabajo como entre las amistades. Es horrible sentir que en una reunión una mujer nos lanza una mirada y compone una sonrisa como diciendo “bueno, peor es nada, no hay mucho de dónde escoger”. Pero de ahí a llevar las axilas tan afeitadas, el pecho tan lisito, hummm… no sé. Y lo digo yo que pienso que debe ser increíble ser Harrinson Ford (con menos años), y que Jake Gyllenhaal es un tipo ‘lindo’, y él no se depila así (menos mal). Lo extraño es que muchas mujeres aseguran, al menos de la boca para afuera, que esos tipos no se ven tan bien. O le dan a uno por su lado para no verlo llorar.
Una de estas mañanas, mientras iba al trabajo, escuché una propagando donde una mujer le decía a un tipo que se veía muy bien, y este le respondió que sí, porque llevaba una faja de no sé qué cosa, y enumeró sus virtudes. Reí hasta más no poder, Dios, qué días son estos, un hombre recomendándole a una mujer qué faja usar para verse bien. Deben ser los tiempos y yo me quedé rezagado. Mis amigas viven dándome mala vida por cierta pancita que tengo, nada del otro mundo, pero parece ser ofensiva para todas… ¡y con el trabajo que me ha dado lograrla! Pero me falta disciplina para ir a un gimnasio, y eso que lo he intentado; no, no abandono porque otros se vean mejor, no tengo problemas (casi ninguno) en admitir que debe haber millones y millones de sujetos con mejor facha que la mía, lo que pasa es que me da flojera; como dije, mis ojos grandes y mi cabello rojo destacan, no me hagan mostrar mi fotografía otra vez. Ejercitarse nunca será tan rico como estar metido en tu camita a las seis de la mañana.
Jajaja, muy bueno, la verdad hacía varios días que no me podía conectar (en parte culpa de un inoportuno "apagón tecnológico" y por otra por falta de tiempo) y siempre me haces reír... La verdad yo creo que vivimos en una época en que le damos demasiado culto al cuerpo. Está muy bien cuidarse y resultar atractivos a nosotros mismos y a los demás pero todo tiene un límite creo. A mí personalmente estos hombres "hiper musculosos" de horas y horas de gimnasio (y algún que otro anabolizante también), como el de la foto más o menos, me dan un poco de grimilla la verdad. Todo en su justa medida creo que es lo mejor. Por lo del gimnasio, bueno, ya somos dos, por más que me tengan insistido que tendría que ir es algo que me da una tremenda pereza!!!!
Creo que te has pasado un poco con la descripcion de las chicas delgadas...jaboneras? me parece cruel de verdad...
soy una chica bastante delgada de constitución, cosa que me crea un grave problema ya que no puedo engordar..i me resulta ofensivo leer dichos comentarios y descripciones...
Veo que en verdad sufres con ese problema y le dedicas mucho tiempo a pensar en ello, de lo contrario habrías notado que no me burlo de las mujeres delgadas sino DEL AFÁN DE SER DELGADAS A COSTA DE LO QUE SEA, como si de una preocupación real se tratara. No es sano rebajar a tales niveles y, me perdonarás, tampoco se ve bien. Obviamente esto no se aplica a mujeres, u hombres, que sufren de trastornos físicos o alimenticios; por ello no hablé siquiera de enfermedades sospechosas de sicosomáticas como la anorexia o la bulimia para no ofender a los que sufren de una condición médica, sino únicamente de la tontería de intentar alcanzar pesos irreales. Un saludo desde Caracas…