¿Puede alguien, fuera del que suspire y sueñe con él, creer uno de los últimos rumores que ruedan por la red, sobre la supuesta homosexualidad del señor Will Smith? Siendo sinceros, suena de lo más ruidosa y divertida la idea; pero no lo creo, reconozco con una sonrisa. Sin embargo, este hombre alto, atlético, guapo, simpático, carismático, talentoso y… (Dios, qué injusto para los demás), enfrenta dicha acusación, seguramente con una leve sonrisa de diversión y fastidio. A pesar de estar casado con la bellísima, y algo peligrosa (según dicen tiene un genio endemoniado) Jada Pinkett Smith, y de sus hermosos bebés, estos rumores corren con esa alegre ligereza de lo escandaloso. A todo el mundo, excepto a sus padres, imagino, le encanta leer cosas como estas. Bueno, ¿quién se resiste a oír una historia así?
Al parecer todo lo originó una mujer llamada Tisha Campbell (protagonista de una comedia americana, algo como Mi esposa, mis hijos, muy cómica en verdad), quien aseguraba que su marido, ¡su marido!, el también artista Duane Martin, sostenía y disfrutaba de una tórrida relación amorosa con el Príncipe del Rap (nombre con el que se le conoce en Venezuela por su serie de inicios). Vaya, si una mujer dice eso de su marido se levantan muchas ronchas: o lo odia demasiado o está loca de celos. En una primera suposición deberíamos aceptar que lo odia (a su marido) porque le resultó faltón como hombre para ella (ahí entraría su odio por el súper policía de YO ROBOT, cuya escena de la ducha debe haber sido uno de los momentos más repetido en muchos equipos de videos…), y luego averiguó algo más.
Por donde se le mire la suposición es extraña. ¿Qué mujer racional le cuenta a alguien, alguien que lo publicará o divulgará, que sospecha que su marido la engaña con otro hombre, sin tener una razón aparente para echar el cuento? Debe suponerse que algo sabe, y lo cuenta por rabia. La mención del rumor no dice si Tisha se está separando de Duane, pero es de suponer, o es de mente amplia y acepta que al hombre le agrada, como se dice crudamente, a pelo y pluma; pero si fuera este el caso, que aceptara dicha condición sexual como algo de la vida, cosas que pasan, o cada quién es como le gusta, el que lo divulgue resulta contradictorio. A menos que solamente busque dañar, o levantar escándalo para brillar por un tiempo. Cosa innecesaria, en verdad es una buena actriz, al menos en comedias.
Al parecer no se puede buscar páginas en la Web sobre artistas, hombres o mujeres, sin que se mencione algún detalle sobre una sexualidad ‘desviada’ en uno de ellos; y tal vez sea así, hay de todo en la viña del Señor, y tipos tan bien parecidos que llevan años probando abundantemente, y con facilidad, algo que siempre estuvo a disposición, puede buscar nuevas experiencias (tan sólo para probar); pero en cuanto a Will Smith, no lo creo, aunque imaginar con tremenduras no cueste nada (¿pueden imaginarlo en una fiesta, cruzando miradas con… caramba, Jake Gyllenhaal, acercándosele, alto y guapo, susurrándole algo como que siempre le gustaron sus ojos y que la noche está linda y que salgan al balcón? ¿No es divertido?). Repito, sin embargo, él se ve tan serio, responsable, agradable y buena gente, que cuesta desear verlo metido en un problema; razones mismas que pueden llevar a otros a creárselos; hay tanta gente malintencionada y envidiosa...
Hace tiempo, viendo el canal E!, transmitían un programa sobre las ciento una personas más atractivas dentro del mundo del espectáculo. No recuerdo en qué puesto estaba Will Smith, que lo estaba, pero había una pareja, un hombre y una mujer, hablando de él. Decían al unísono que lo querían. El tipo dijo que Will Smith era increíble, que sabía cantar, bailar, actuar, tenía un gran cuerpo, un rostro sexy, carisma, inteligencia, sentido del humor… Y por ahí se fue. Lo decía convencido y sin rastros, aparentemente, de interés sexual (aunque cuando se habla de la gente ‘bonita’ eso siempre está ahí, recuerdo a un joven homosexual hablando sobre el beso de Madonna con Britney, y que dijo que aunque era gay, ese beso lo excitó). En todo ese tiempo su compañera lo miraba y remató la intervención con un: a mí me gusta Will Smith… él, lo adora. Y creo que eso resume en buena medida lo que la mayoría siente por el Príncipe de todo Bel Air.
Julio César.