Cuando el canal infantil BOOMERANG comenzó únicamente trasmitían comiquitas de la era de María Castaña como decimos por aquí. Viejas y… casi todas aburridas. ¿Siempre lo fueron o nos lo parece ahora? El Oso Yogui, la Hormiga Atómica, Simio Long y todas esas son de un fastidio increíble; sin embargo mi sobrino Juancho se quedaba viéndolas fascinado. Y eso que él es un niño, a pesar de sus cinco añitos, de videos juegos, de perseguir por un corredor al Hombre Araña con una pistola. Su papá, mi hermano, juega con él a las carreras de autos, el problema es que mi hermano siempre quiere ganar. Bien, de ese inicio de BOOMERANG, uno redescubrió dos comiquitas geniales: Tiro Loco McGraw y Huckleberry Hound.
Ese perro azul, con su eterna canción de nananana, nananana, nanana nananaá y su acento medio mexicano, medio toda Latinoamérica, era divertido. En un momento era un guardia montado del Canadá enfrentando al despreciable Pierre; luego era el cartero que vivía corriendo del perro que no lo dejaba cumplir con su deber. Recuerdo el caso donde enfrentó al señor Hyde, que reía macabramente, o donde era el bufón en la corte de un rey malvado que cobraba muchos impuestos y él lo enfrentaba como el Vengador Púrpura. Al derrocar al tirano lo nombraron rey, y prometió carreteras, casas y empleos pero para eso debía aumentar los impuestos, cómo lo pitaron y corretearon. Los argumentos eran geniales. Cada caso era para reír. Cuando había un mini maratón de estos dos, yo lo veía, aunque en líneas generales me parecía que el canal era de terror y lo criticaba bastante. Y en un momento dado, les da por cambiar la programación.
Ahora hasta novelas hay aunque intentan engañar haciéndolas pasar como series juveniles, y que me perdonen los mexicanos, pero esas producciones como Rebelde dejan a los muchachos como más brutos. Ya no están Tiro Loco ni Huckleberry, y eso me molesta. ¿Por qué tenemos que ser así? Ahora lo extraño, al otro canal, el que era. Por cierto, este perro es famoso, hasta en un capítulo de los Simpson apareció. Fue cuando dieron un especial tras las cámaras sobre los Simpson, tipo la verdad tras las cámaras (fue tan gracioso, dígame la cena de acción de gracia donde Lisa llevó a su abogado), al final el narrador dijo: y la próxima semana la vida de un pionero de la televisión, quien ocultaba un terrible secreto… Y estaba él ahí, sentado, diciendo que tuvo que esconder que era gay. Cómo me reí, parecía el mismo Huckleberry Hound de antes.
Cónchale, está bien que BOOMERANG agilice la programación, pero deberían dejar algo de lo bueno, ¿no? Es como cuando comienzan las temporadas de estreno y quitan tu serie favorita, o la cambian de forma grotesca (como Buffy la caza vampiros saliendo con Spay) o sacan a tus personajes preferidos. Que regresen Tiro Loco y Huckleberry… Que regresen… Que regresen…
Julio César.