Lo mismo me pasó con el Cabello de Ángel, todo el mundo decía que era sabroso (aunque jamás he visto a nadie comiéndolo), y una suegra muy apreciada lo hacía, igual que mi abuela. Pero jamás me gustó; no sé por qué, pero me era desagradable al gusto. Cuando tragaba más de dos cucharadas la frente me sudaba y el pulso me temblaba, con el consiguiente: si no quiere, no se lo coma. En tono molesto. Eso me trajo problemas, pero ¿qué se hace?