Y un día, con suerte, inventarán la pastilla para combatir la panza que sí funcione, y que uno rebaje mientras mira televisión, come costillitas fritas de cerdo y toma cervecitas bien frías. Ah, qué día tan bello será… A veces me pregunto ¿de qué carajos se ocupa tanto científico que no lo han hecho ya? Curando el cáncer, la gripe o la diabetes no es, ¿entonces?