Una vez estafado con un cajero automático pregunté si no tenían cámaras como en las series CSI, ¡cómo se rieron de mí! Este detective tal vez no calza esas botas, pero tampoco las de las antiguas técnicas policiales: atrapar al primero que pasara frente a la escena del crimen y golpearlo hasta que confesara, incluso premeditación y alevosía. Se resolvían tantos delitos así… Disfruten esta divagancia.