Sí yo hubiera sido un hombre guapo, ya me habrían asesinado hace tiempo… para detenerme. El mundo habría tenido que defenderse de mí como fuera. Es verdad, Dios no le da cacho a burro.
Corto, sin nombres, casi sin palabras… toda una historia. Aunque la fotografía no parece suya. Me agrada cuando juega, casi siempre le pone el agradable sentimiento de las lágrimas cuando se despiden. ¡Cómo llora! ¡Sí es que es él!