Hace tiempo, mi hermana Flora comentó, con ese encanto familiar, que había mujeres que caían en conductas alarmantes, que parecían buscar el sufrimiento al salir con hombres que no llegaban a nada. Terminando con un “mira todas las que han salido con Julio, ¡y todavía lo tratan!”. Me sentí algo ofendido. Tal vez sufrir sea un placer culposo para algunos, lo que me convierte en un objeto de fetiche. Un hombre-objeto… no sé, pensé que me haría sentir mejor.