¿La verdad? Me gustaría escribir así de bien. Este relato, aparentemente divertido, a mí me dio escalofríos, sobre todo en la parte donde dice “…Comienza a llegar ayuda humanitaria…”. Así estamos, esperando el corte de agua o electricidad, siempre con la amenaza de que seremos castigados por usar esos servicios. A lo que llegamos.