Así como hace años estábamos obsesionados con el fin, holocausto nuclear mediante, a los más jóvenes les sonará tonto pero no lo era, ahora ocurre algo parecido con el problema climático. Lo que siempre será una buena razón para ver EL DÍA DESPUÉS DE MAÑANA. Título que se repite mucho cuando hablo con conocidos sobre el tema. Sí, somos y estamos maniáticos, ojalá eso sea todo.
Como no soy el ayatolá Jomehini, ni el ayatolá Chávez, me gustaría conocer la opinión de otros aunque no concuerden con la mía. Así que comienzo con... ¿con qué más?