De mi película favorita, fuera de la escena del reencuentro cuatro años después, cuando esos dos sujetos no aguantan más y deben dejar aflorar lo que sienten a pesar de que al menos uno de ellos habría preferido una vida donde no fuera así, donde no necesitara con tanta urgencia sentir los labios y el aliento del otro, lo que más me gustó fue esa primera escapada para “ir a pescar”. Sobre todo esa escena donde se quitan las ropas y corren para saltar juntos al lago. Cuando la vi pensé que debía ser como salir de una cárcel, de un encierro. Luego encontré este relato que insinúa algo parecido, y que no es mío, pero tampoco sé de quien es. Hubo un tiempo donde leía esos relatos y guardaba los que me gustaban sin tonar notas. Que me disculpe el o la autora.