Detenerte a tan solo un paso, tus manos caen sobre esos hombros y te pierdes en una mirada, ajena y tuya. El corazón late con locura, la sangre corre por tus venas y el rostro te arde… cuando reparas en un brillo de felicidad en esas pupilas. Y sabes que es por ti. ¿Qué queda si no es robar un beso que, en verdad, se te ofrece?
No te digo, a Venezuela le cayó bachaco, y no hay nada peor que eso, pregúntenle a cualquiera que siembre un terreno por fértil que sea. Y es que como dice ese poeta, y único noble con el que contamos, El Conde del Guacharo: familia, gato y bachaco… que animales tan ingratos.
Evo Morales va a una consulta refrendaria en medio de un sofocón, ni siquiera Chávez pudo acompañarlo esta vez, pero es que nuestro Presidente siente tal aprecio por la vida… la suya, que ya lo imaginábamos. Oí a una senadora del partido del señor Morales, con voz suave y cansada, decir que era una barbaridad llamar a un referéndum que podría sacar al Presidente del poder, que eso debería ser ilegal. Qué pena que no se mostrara tan quisquillosa cuando hicieron cambios ilegales a su constitución. Pero así es la vida, no le he inventado yo.
No la he visto aún; esperaba a saber, nervioso, si era buena o mala, no quise arriesgarme. Fue una debilidad, lo reconozco. Dicen que es increíble, ahora puedo ir.
Así como hace años estábamos obsesionados con el fin, holocausto nuclear mediante, a los más jóvenes les sonará tonto pero no lo era, ahora ocurre algo parecido con el problema climático. Lo que siempre será una buena razón para ver EL DÍA DESPUÉS DE MAÑANA. Título que se repite mucho cuando hablo con conocidos sobre el tema. Sí, somos y estamos maniáticos, ojalá eso sea todo.
Sé que dirán, qué tonto, burlándose del hermano por algo así. Pero entiendan que hay cosas que son de esta manera. Así como la mujer del César no sólo debe ser honesta, sino parecerlo, igual ocurre con las formas. Me encanta Brokeback, pero no voy a tener en la cartera junto a las fotos de los niños (o peor, oculta) una de Jake Gyllenhaal. Además, fue divertido molestarlo, ¿para qué, sí no, es la familia?