¡Qué tiempos estos! Uno comienza a leer un artículo periodístico sobre vida en Marte y termina sabiendo de chicas malas que escapan de clases cada martes en la tarde para hacer sus vidas…
A los revolucionarios del mundo entero, sobre todo a los de la izquierda, es fácil reconocerlos; en cuando agarran el poder se forran de billetes… El que anda pobre… es porque no ha conformado gobierno todavía.
Si, sé que suena como Quién se robó mi queso… Nada que ver. Es como decía una amiga mía, hija de gallegos (que se fue hace tiempo de Venezuela), cuando iba a una prefectura a buscar una partida de nacimiento y que aunque estaba hecha no aparecía por ninguna parte: El Misterio de las Tres Torres.
Aclaro que he visto telenovelas. La Dueña fue una obra de arte. Cuna de Lobos dejaba a uno sin aliento. Vale Todo era sencillamente increíble. Xica Da Silva fue un fenómeno que disfruté hasta el último capítulo. La Próxima Víctima fue lo más desconcertante y sorpresivo que vi en novelas, excepto por el final. Y claro, Las Juana… esa estaba sobrada en el lote. ¿Fuera de eso? Nada que valga la pena.
Hay quien todo lo entrega, por sus sueños, y aunque pierda no se queja, tan sólo se levanta de nuevo, ¿quién puede arrebatarle su dignidad? Este es uno de esos hombres…
¿Todo será herencia? Al menos en la familia la gente llega a vieja vieja… o como un primo comentaba sobre mi abuelo: Bueno, ¿y el médico no dijo que no duraría mucho después del ACV?