Retrocedamos en el tiempo y recordemos, no se alarmen, no será mucho, hasta mediados de febrero del 2006, recién finalizada esa mezquina e idiota entrega del Oscar. Para mí es fácil, tengo memoria de rencoroso, me es sencillo evocar todo lo que sentí. Y sí, mi amiga de Barcelona, esto es medio auto biográfico, aunque no del todo. A mí nunca me va tan bien.