Evo Morales va a una consulta refrendaria en medio de un sofocón, ni siquiera Chávez pudo acompañarlo esta vez, pero es que nuestro Presidente siente tal aprecio por la vida… la suya, que ya lo imaginábamos. Oí a una senadora del partido del señor Morales, con voz suave y cansada, decir que era una barbaridad llamar a un referéndum que podría sacar al Presidente del poder, que eso debería ser ilegal. Qué pena que no se mostrara tan quisquillosa cuando hicieron cambios ilegales a su constitución. Pero así es la vida, no le he inventado yo.