¿Alguna vez en el cafetín de tu empresa o recostado de un muro saboreando un café te has detenido a mirar a quien se sienta frente a ti? ¿Te has preguntado que se oculta tras su silencio o su mirada lejana? ¿Habrá risas o llantos en sus pensamientos? ¿Es feliz, está satisfecho de sí, o pide ayuda a gritos sin ser oído? ¿Acaso importa en verdad, o cada quien deberá cargar, solitario y para siempre, con su vida?