La depresión es tan extraña, sobretodo cuando parece no sólo cubrirte a ti, sino a todos a tu alrededor. Sin embargo hay cosas que nos alegran, que nos hacen felices por lo menos un instante. Gracias a Dios por los pequeños favores. Seguro que pronto salgo de esta, por ahora déjenme mirarlos un rato, es uno de esos detalles que me hacen sonreír.