Lo he dicho y lo repito, debe ser bonito amar con locura; siendo correspondido, claro, eso de enamorarse solo es bien triste, es como el cuento del perro que salta intentando alcanzar a la Luna. Pero sí, debe ser angustioso, desesperante, emocionante, maravilloso e intoxicante amar con todo, entregándose con todo, no como algo razonado, algo grato de simpatías. En fin, los corazones tibios no sabemos de eso, aunque en mi caso me gusta pensar que puede ser.