Hay personas que son notables, las presiones más salvajes y terribles se ejercen sobre ellas y ahí están, resistiendo y uno no entiende cómo o por qué. Creo que de conocerlos les diría lo que se le dijo a otro como ellos: ¿Qué esperas? Maldice a Dios y muere. Se ven envejecidos, cansados, casi martirizados, pero aguantan. Desde hace más de seis años hay varios ex policías metropolitanos presos por un delito que no cometieron, tanto es así que a pesar de estar la Fiscalía y los tribunales en manos del Gobierno no han hallado forma de condenarlos. Están presos porque se negaron a inculpar a otros de un crimen. Presos por decentes. Este señor De Lamo es otro caso extraño, de él se ha dicho de todo, de todo, desde los medios controlados por el Gobierno, pero él aguanta. Tal vez algo como la virtud, sí arropa a cierta gente.