Mi tren lleva demasiado tiempo detenido en la estación de la tristeza y la insatisfacción, ¿partirá alguna vez? Hoy dije “no puedo, en verdad”, y ahora me pesa. Lo peor es que sabía, de alguna manera sabía que me arrepentiría. Son los muros, siempre están allí aunque no reparemos en ellos porque están hechos de costumbre.