Todavía no sé cómo hablar de ellos. Ah, tantos buenos cuentos que ya no podré echar sobre esos dos, ni se los imaginan. Ya transcurrió un mes, parece increíble…
Me preguntaron qué opinaba sobre las elecciones en USA, y cuando respondo me acusan de odioso, peor, de prejuicioso. Pero ¿qué hago? Es lo que pienso… Creo que los demócratas se echaron una buena lavativa. Y de paso salpicaron a todo el mundo, y no hablo en sentido figurado.
Hacia calor, había una tranca fenomenal, todos se detenían al llegar a ese recodo del camino, la gente se asomaba, todos gesticulaban escandalosamente… pero ¿qué era lo que aterrorizaba al pueblo? ¿Un OVNI, Pie Grande, París Hilton grabando su horrible programa…?
Antiguamente se decía que los enemigos del hombre eran tres, el mundo, la carne y el espíritu… casi nada. Ahora podría reducirse a los que ocultaba el espíritu de las navidades presentes bajo su manto en El Cuento de Navidad: ignorancia y necesidad. Por cierto ¿no odian al pequeño Tim…?
La juventud, esa primera juventud, es una etapa maravillosa, lamentablemente no parecemos notarlo hasta que pasa. Feliz aquellos que se dan cuenta, muy temprano, de las cosas que realmente importan…
Las circunstancias son así, como la realidad misma, algo dinámico, cambiante. Un hombre puede ser un día ese gordito odioso, y al otro ser considerado no sólo un hombre justo, sino hasta bien parecido… Pero, como siempre, lo que importa va por dentro.
A veces nos detenemos y nos preguntamos, ¿y si no hubiera ido; ¿y si le hubiera dicho que no?; ¿y si hubiera llegado antes?; ¿y si me hubiera dicho que sí? Para cada efecto a mil causas, y viceversa. Es duro vivir en la duda de lo que pudo ser; pero ¿y si dos que se querían no se hubieran separado? Al menos podemos soñar con lo que pudo ser…
El futuro se ha convertido en algo tan serio, tan vital, que no puede quedar únicamente en manos de los ‘líderes’, ¿y sí están locos o son inútiles? Algunos dan más señales que un semáforo al respecto…
Los mensajes que no recibí cuando andaba depre por cierta muerte que ahora sabemos accidental (cómo si alivio fuera), los recibí en mi otra página por este comentario ligero. Y no fueron muy amables. Creo que fue por la fotografía, una que, cosa rara, no pude subir aquí. Tal vez sea mejor. Aclaro que sí, soy mala gente; por alguna razón algunos parecen sorprenderse al notarlo de repente.
¡Qué desastre con nuestro béisbol! Lo bueno es que siempre queda el año próximo, aunque uno se diga al final de cada temporada, idiotamente, este año me cambio de equipo y no sigo siendo magallanero.
¿Puedes imaginar vivir callado, alejado, sin aquello que tanto deseas, esperas y anhelas a cada instante de tu vida porque el miedo no te deja actuar? ¿A quién no le ha pasado alguna vez, siempre en cosas importantes? Qué broma.
Sólo las mujeres pueden expresar tales sentimientos, con generosidad y ternura; y son los que el joven australiano merece. Adiós muchacho tonto, adiós muchacho apreciado…
A veces duele pensar, sentir, hasta recordar. A veces, de tarde en tarde, envidio a quien puede pasar junto a un hermoso cuadro, un atardecer que llena de colores el cielo, ante una niñita de brazos que ríe a carcajadas y no encuentra nada por qué detenerse.