Los amigos me acusan de ser demasiado intenso en estas páginas (odioso), que por un tiempo cuente cosas ligeras, relevantes, con carga humana positiva. Me dijeron que hablara de mi trabajo, por ejemplo. Vaya una idea…
Tal vez no sea tan bueno pensar que lideres y políticos lo saben todo y pueden resolverlo todo. ¿Y sí son torpes? Con mucho pesar hay que sopesar la posibilidad de que el ciudadano común deba tomar la responsabilidad de su destino. ¡Y con el trabajo que eso da…!
Faltaron muchas cosas por decir, y a través de una carta podemos expresar todo aquello que nos cohibe o apena decir mirando a los ojos… Hazlo así, tipo silencioso.
Ido los noventa, el dos mil se esperaba con interés y expectativas, pocos, por no decir nadie, imaginó lo que pronto llegaría… Tal vez sólo Mafalda con su pesimismo sobre el mundo.
Como no soy el ayatolá Jomehini, ni el ayatolá Chávez, me gustaría conocer la opinión de otros aunque no concuerden con la mía. Así que comienzo con... ¿con qué más?