Dicen que redención es tener la oportunidad de sobreponerse a lo que se fue cuando se estuvo equivocado, mal o muerto en vida aún sin saberlo, encontrando un camino nuevo, un nuevo comienzo. En sí, es un concepto extraño, indica que debemos cambiar, olvidando o perdonando lo que se era, como en aquella canción de Rubén Blade, el Gran Varón, cuando el padre de Simón sabe que este está muerto por una extraña enfermedad y ya no hay tiempo para rectificar o cambiar. No recuerdo dónde leí que las lágrimas más amargas y desconsoladas son aquellas que se vierten al pie de una tumba. Dios, que bueno es saber que hay tiempo para cambiar… a veces.