Alcohol
Origen
El alcohol se obtiene de la fermentación de diversos frutos y plantas. Su nombre químico es etanol o alcohol etílico. Algunos productos que lo contienen son el vino, la cerveza y una multiplicidad de licores, entre otros.
Aspecto
El alcohol es un líquido incoloro y volátil que está presente en diversas bebidas fermentadas. En ellas alcanza concentraciones desde un 5% hasta un 20%. Es el caso de la cerveza y los vinos, aunque algunos destilados pueden llegar hasta un 40% o más. Dependiendo del género de la bebida que lo contenga, el etanol se acompaña de distintos elementos químicos que lo dotan de color, sabor, olor y otras características.
Vía de administración
El alcohol se ingiere, generalmente, por vía oral, aunque también puede inyectarse. El tiempo que pasa entre el último trago hasta que se alcanzan las concentraciones máximas en la sangre varía de 25 a 90 minutos.
Efectos / Riesgos
Efectos inmediatos
Sus efectos dependen de la dosis.
Desinhibición y excitación.
Afecta la frecuencia cardiaca.
Dilata los vasos sanguíneos.
Irrita el sistema gastrointestinal .
Estimula la secreción de jugos gástricos y la producción de orina.
Los centros nerviosos superiores del cerebro se deprimen, afectando primero el habla, el pensamiento, el entendimiento y el juicio. Merma el equilibrio, la coordinación motora fina, la visión y el audio.
También se ven afectados los centros inferiores, alterando la respiración y los reflejos espinales (respuesta involuntaria a nivel de la médula espinal. Entre ellas, el movimiento que hace que la extremidad se aceque al cuerpo y se aleje del suelo, los que provocan un aumento de tensión en los musculos exteriores para evitar la caída del cuerpo o la reacción de una extremidad).
Al llegar a la intoxicación alcohólica, puede provocarse un estado de coma y alcanzar la muerte por depresión respiratoria (disminución de la función pulmonar).
Efectos a largo plazo
En términos acumulativos, su consumo puede irritar el estómago y producir gastritis.
Daña el corazón, al producir trastornos del ritmo cardiaco e incluso insuficiencia cardiaca.
Daña el hígado, pudiendo derivar en una cirrosis.
Su abuso puede generar trastornos mentales, como pérdida de la memoria, deterioro del aprendizaje, inflamación de los nervios, e incluso el llamado síndrome de Korsakoff.
El cuerpo humano sólo puede metabolizar de 10 a 15 milímetros de alcohol por hora. Concentraciones mayores son consideradas letales.
El consumo abusivo de alcohol puede transformar a un bebedor ocasional en un bebedor problema con o sin dependencia. El punto es que tiene problemas por su consumo de alcohol.
Los bebedores problema con dependencia pueden presentar los síndromes de abstinencia, tolerancia, e incluso el más grave, el de abstinencia alcohólica, conocido como delirium tremens.
Información vital
En cuanto a la intoxicación por alcohol, la ayuda médica será necesaria si la persona mezcló con la bebida alguna droga depresora. En ese caso, el efecto depresor será potenciado con peligro de fallas cardiorrespiratoria y nerviosa severas. Si no es el caso, sólo queda esperar a que su organismo procese el alcohol ingerido, evitar que la persona maneje un automóvil, y que no descienda su temperatura corporal.