Ahora que los ladros perran, ahora que los cantos gallan; y que los rebuznos burran, y que los gorjeos pájaran, y que los silbos serenan, y que los gruños marranan, y que la auroraza rosa los extensos doros campa, perlando líquidas viertas cual yo lágrimo derramas y friando de tirito si bien el abrasa almada, vengo a suspirar mis lanzos ventano de tus debajas.