Estoy enganchada a estas pastillas... son las dosis de amor y de cariño que tu me dabas pero claro dejaste de dármelas y mi cuerpo me las sigue pidiendo, es una droga que no puedo parar de tomar, necesito la dosis de la semana, sobretodo la dosis del domingo... Ese día era una inyección de energía que me hacía volar... Las drogas causan una sensación de placer momentáneo pero en su ausencia sientes la necesidad de sentirlo de nuevo, y por un instante eterno sientes que podrías hacer cualquier cosa para volver a sentir esa sensación tan placentera. No quiero drogarme, no quiero depender de estas pastillas, pero de momento no puedo evitarlo... Tengo un mono, una sensación de vacío en mi interior que hace que no pueda resistirme a vivir sin esas pastillas... como siga así... a este paso me moriré de sobredosis!!!