El nacionalismo gallego es una corriente eminentemente social (con sus dimensiones cultural y política) que propone el reconocimiento de Galicia como nación y, derivado de lo anterior, el reconocimiento del derecho de autodeterminación para el pueblo gallego.
La ideología nacionalista tiene como base la reafirmación de los valores nacionales del pueblo gallego, tanto desde el punto de vista histórico como a través de su representación en las instituciones políticas del Estado Español. Dentro de este amplio espectro se pueden encontrar dos corrientes ideológicas principales:
Una (probablemente la mayoritaria), que aboga por la transformación de España en un Estado federal o confederal, de corte republicano, dentro del que se integraría de forma voluntaria el pueblo gallego.
Otra, la de la izquierda independentista, que apuesta por la ruptura con España y también con el modelo de la sociedad capitalista, y que se mueve en posiciones que van desde la izquierda radical (Primeira Linha) hasta posiciones más moderadas de centro-izquierda, como es el caso del Bloque Nacionalista Galego.
Estas dos corrientes, sin embargo, poseen puntos en común, como la defensa de la lengua y la cultura gallega (en algunos casos a través del reintegracionismo), el reconocimiento de Galicia como Nación y la libre adhesión de los ayuntamientos gallego-parlantes de Asturias, de León y de Zamora en una hipotética estructura política que se pudiera desarrollar en el futuro.