En la última fecha arbitraron River-Lanús y Vélez-Racing, respectivamente. La misma decisión iba a recaer sobre Beligoy, quien ignoró un claro penal en San Lorenzo-Boca, pero se lesionó en la prueba física.
¿Le parece correcto parar a los árbitros cuando cometen un error?
Los árbitros quedaron otra vez en el centro de la polémica por la sucesión de malos arbitrajes. Y en ese contexto llegó una noticia que, aunque previsible, agregó algo más de leña al fuego: fueron parados por malas actuaciones Gabriel Brazenas y Saúl Laverni. Lo mismo iba a ocurrir con Federico Beligoy, pero se desgarró en la prueba física e igualmente no dirigirá.
Había sido muy cuestionado Brazenas por su rendimiento en el Vélez 2 -Racing 2 del sábado pasado. Concretamente, por haber ignorado una mano de Fabián Cubero en el área de Vélez cuando el local estaba 2 a 0 abajo en el marcador. El penal hubiera dejado a los de Caruso a la puerta de liquidar el partido.
Laverni, por su parte, dirigió River 1 - Lanús 1 el domingo. Lo criticó por arriba al final del partido el técnico de River, Néstor Gorosito, quien comentó: "Me dijeron que hubo un par de fallos en los que se equivocó, pero no importa". Sin embargo, desde el otro lado se le reprochó un error concreto: el tiro libre que termina en el gol de Falcao para River llegó luego de cobrara una inexistente falta de González a Buonanotte.
Lo de Beligoy fue mucho más claro y comentado. En el primer tiempo de San Lorenzo-Boca, con los de Ischia 1-0 arriba, ignoró un enorme penal de Forlín, que puso la mano en un centro cuando llegaban con mucho peligro tres jugadores de San Lorenzo. El mismo árbitro reconoció su omisión después del partido.
Estos cuestionamientos se dan en medio de una feroz interna en los arbitrajes, que divide a la ex Escuela, que dirigía Horacio Elizondo -y que abandonó harto de las trabas que le imponían a su poder- y al Colegio, presidido por Jorge Romo. Estos choques tienen varias consecuencias, pero la más inmediata y clara salta a la vista con lo que se ve todos los fines de semana: la falta de un modelo a seguir.