¨ He aquí el sembrador salió a sembrar.¨ vr.3. La parábola del sembrador tine una aplicación exten- sa y de mucha actualidad. El sembrador es el predicador, que tiene que exten-- der la Palabra de Dios con pureza e integridad, tanto en las congregaciones donde ministra o en otros lugares. El predicador del evangelio debe de predicar con entereza y prontitud, en todas partes, sin escatimar esfuerzos, ni desperdiciar las oportunidades que se le presentan para predicar de Jesucristo. Es necesario también, que nunca se amedrente con ninguna clase de personas para decirles las verdades bíblicas, y la condición espiritual que se encuentra el hombre sin Cristo. ¨Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino,que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende,exhorta con toda paciencia y doctrina.¨ 2 Timoteo 4:1,2. El predicador nunca debe de desistir de predicar el evangelio, ni de abandonar el llamado que una vez el Señor le hizo.¨Y Jesús le dijo:Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.¨ Lucas 9:62. Por último, el predicador tiene la árdua tarea de esparcir la semilla del evangelio, pero no tiene el poder para hacerla germinar. No tiene el poder para cambiar vidas. Esto solamente le pertenece a Dios. ¨El espíritu es que da vida.¨ Juan 6:63.¨Así que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que da el crecimiento.¨ 1 Corintios 3:7.ORACION: Señor, te pido que me ayudes para siempre predicar tu palabra. En Jesús, amén. En el amor de Cristo, el misionario.
Bendiciones!!!
Muy bonita reflexion y cuanta verdad expresa.
Muchos se desesperan si no ven resultados pronto, pero nuestro deber es sembrar y sembrar, y en el tiempo de Dios se recogeran los frutos.