¨ Decían entonces unos de Jerusalén: ¿ No es éste a quien buscan para matarle?Pues mirad, habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad los gobernantes que éste es el Cristo?¨ Juan 7:25,26. Era mucha la ceguedad espiritual de los judios incrédulos. Se daban cuenta de las maravillas que Jesús hacía, demostrando que era el Mesías. Y aún así dudaban y lo persiguieron y mataron. Hay muchos que en la actualidad ignoran intencionalmente. esa ignorancia es un mal espiritual, que comunmente se deja ver por todas partes y en todo el mundo. Hombres y mujeres que cierran sus ojos, su intelecto y su corazón ante las enseñanzas y los hechos claros del cristianismo, y practican toda clase de desviación moral y espiritual. Dice un conocido proverbio inglés:<< No hay peores ciegos que los que no quieren ver>>. Las enseñazas bíblicas son claras y hacen ver que todo lo que es en contra de Dios y su Palabra. Todo lo que corrompe al hombre. Pero éste, empecinado en ir contra la voluntad de Dios, lo desobedecen y quieren acabar con todo aquello que les hace ver su ceguedad moral. Los gobernantes de hoy tienen una gran responsabilidad de no solamente de reconocer las enseñanzas de la Palabra de Dios, y legalizar en contra de las desviaciones morales en el sexo, en las drogas, en los homiccidios, en los secuestros, y en muchas cosas más. ¿Tendrán nuestros gobernantes la convicción y la sabiduría para reconocer la Palabra de Dios, y de reconocer lo que está afectando a la humanidad?¿ Podrán nuestros gobernantes poner un alto a las desviaciones morales que ha caído muchos hombres y mujeres, especialmente los niños y los jóvenes?A Cristo lo acusaron, lo persiguieron y lo mataron por predicar acerca del arrepentimiento de pecado.Hoy también se está persiguiendo a aquellos que tienen el valor de seguir y predicar el evangelio de Jesucristo.¨Porque no me averguenzo del evangelio, porque es poder de Dios para salvación a todo aquel que cree....¨ Romanos 1:16.ORACION: Señor, te pido me ayudes para seguir predicando a muchos que no quieren ver a Jesucristo, en su nombre, amén. En el amor de Cristo, el misionario.