¨ Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.¨ Vrs.10,11. En la meditación anterior me referí a la ¨Esclavitud del pecado¨, y cómo salir de ella al entregarse a Cristo. Hoy quiero exponer acerca de cómo se puede tener la fortaleza espiritual, y no caer nuevamente en la esclavitud del pecado. Dice el pasaje de Efesios de vestirnos ¨de toda armadura de Dios¨.¨Dios es nuestro amparo y fortaleza,Nuestro pronto auxilio en las tribulaciones.¨ Salmo 46:1. El Espíritu Santo inspiró al apóstol Pablo para escribir a los cristianos de Efeso, y les enseña cómo de una manera práctica se puede tener la fortaleza espiritual para poder ¨estar firmes contra las asechanzas del diablo.¨La armadura espiritual es la seguridad que permite a los cristianos no caer en las tentaciones y seguir practicando el pecado: 1o. Resistir las tentaciones. ¨Así que vosotros, oh amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos, caigáis de vuestra firmeza.¨ 2 Pedro 3:17.2o. Estabilidad espiritual.¨Velad, estad firmes en la fe....¨ 2 Corintios 16:13.3o. Preparación espiritual.¨Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre...¨ 1 Cor.15:58.4o. Armas espirituales:- La Palabra de Dios. ¨Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyonturas y los tuétanos, y discirne los pensamientos y las intenciones del corazón.¨ Hebreos 4:12.- La oración. ¨ Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias.¨ Filipenses 4:6. Pongámonos pues, la armadura del Señor para poder resistir las asechanzas del diablo y no caer nuevamente en la esclavitud de las prácticas, o adicciones. ORACION: Señor, te pido me ayudes para estar siempre con la armadura espiritual. En Jesús, amén. En el amor de Cristo, el misionario.