¨pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte;....¨ Lucas 22:32. La obra de Jesús como intercesor sigue hoy en día. Porque él ama a todas las personas y ruega al Padre por toda la humanidad. El no quiere que nadie se pierda sino que: ¨El Señor no tarda en su promesa, según algunos lo tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.¨ 2 Pedro 3:9. Jesús intercede de una manera especial por: 1o. Por los pecadores: ¨ ...por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fué contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores.¨ Isaías 53:12.2o.Por los cristianos débiles: ¨pero yo he rogado por ti, que tu fe no falte..¨ Lucas 22:32.3o. Por los enemigos: ¨Y Jesús decía: Padre,perdónalos, porque no saben lo que hacen.¨ Lucas 23:34.4o. Para enviar al Consolador: ¨Y yo rogaré al Padre, y os dará otro Consolador, para que esté con vosotros para siempre.¨ Juan 14:16.5o.Por su iglesia: ¨ Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son.¨ Juan 17:9.6o. Nuestra aceptación a la Interseción: ¨¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aún, el que también resucitó,el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.¨ Romanos 8:34.7o. La salvación a través de ella. ¨por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.¨ Hebreos 7:25. REFLEXION:La palabra de Dios es muy clara y precisa acerca de que sólo Jesucristo es el único mediador entre Dios y los hombres, y él ruega al Padre por todos nosotros, por la sencilla y suficiente razón que él entrego su vida por los pecadores.¨Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio tetimonio a su debido tiempo.¨ 1 Timoteo 2: 5,6.ORACION: Señor, gracias por tu ruego al Padre por mí. Te agradezco en tu nombre, amén. En el amor de Cristo, el misionario.