¨Someteos, pues, a Dios; resistid al Diablo, y huirá de vosotros.¨ Santiago 4:7.La sumisión a Dios es el requisito para poder rechazar al diablo. La sumisión a Dios es obedecer su voluntad, como lo dice Jesús en la oración modelo: ¨Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.¨ Mateo 6:10. Para tener la sumisión a Dios se requiere la oración. Como la pide el Salmista: ¨Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios; Tu buen espíritu me guíe a tierra de rectitud.¨ Salmo 143:10. Tener la sumisión a la voluntad de Dios, establece una relación íntima con Jesús: ¨Porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, ése es mi hermano, y hermana, y madre.¨ Mateo 12:50. El hacer la voluntad de Dios hace que el diablo sea rechazado de la vida del cristiano. REFLEXION: Siguiendo el ejemplo perfecto de Jesús que en todo fué obediente a la voluntad de su Padre, es la manera que los cristianos podemos resistir a Satanás. Se requiere hacerlo de todo corazón: ¨no sirviendo al ojo, como los que quieren agradar a los hombres, sino como siervos de Cristo, de corazón haciendo la voluntad de Dios.¨ Efesios 6:6. Es la forma para ¨ni déis lugar al diablo.¨ Efesios 4:7.¨Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo.¨ Efesios 6:11.ORACION: Señor, ayúdame para no dar lugar al enemigo.En el nombre de Jesús, Amén. En el amor de Cristo, el misionario.