¨Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos.....¨ vr.14.
Dios puso a su pueblo el bién y el mal; la vida y la muerte; ellos tendrían que escoger.
Les puso delante de su pueblo las bendiciones, los resultados por su obediencia a sus mandamientos.
Ahora vemos las consecuencias que podrían sufrir por la desobediencia. Dios pone la maldición a un pueblo que se obstina a rebelarse y desobedecerlo. Los resultados son lo opuesto a las bendiciones de la obediencia. La maldición, el mal, la muerte que debían acarrear por la rebeldía.
Son dos cosas que el pueblo podía desobedecer y acarrearles terribles consecuencias:
1o. Menospreciar los mandamientos que el Señor les había dado.vrs.14-34, ¨Pero si no me oyereis, ni hiciereis todos estos mis mandamientos, ¨vr.14. Menospreciar es no ejecutar los mandatos del Señor. Las desgracias de esa desobediencia traería: pestilencia, hambre, enfermedades, muerte, todos los pueblos irían contra ellos, y si volvían a rebelarse, por siete veces mas les volvería a castigar.
2o.Menospreciar a la disciplina de Dios.vrs.34-39. El pueblo tendría la oportunidad de acatar las leyes, pero al resistirse, y ser rebelde y contumaz, por dureza en el corazón, sin arrepentirse, a pesar de que Dios siempre les quiso llevar por buen camino.¨Y si aun con estas cosas no me oyereis, yo volveré a castigaros siete veces más por vuestros pecados.¨; Si anduviereis conmigo en oposición, y no me quisiereis oir,; ¨Y si con estas cosas no fuereis corregidos...¨ vrs.18,21,23.
REFLEXION:
¡Que terribles consecuencias acarrea desobedecer al Señor!
A veces pensamos que Dios no es injusto y que nos ama mucho, que no nos va a castigar. Pero, el propósito de Dios al castigar es de corregir. Eso nos permite darnos cuenta de la maldad del pecado. Eso también nos permite volver a él. Acudir a Dios, buscando el consuelo, la ayuda, el sostén, la protección, es lo que él se propone siempre para sus hijos y para su pueblo. Dios siempre va estar con nosotros: ¨¿ Que, pues, diremos esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Rom.8:31.
Por eso es menester siempre ser fieles al Señor. Buscarle con amor. Acatar y ejecutar sus mandatos.
Recuerde siempre que es mejor obedecer a Dios. No desobedecerlo para que nos vaya bien en esta vida y en la venidera.
ORACION: Señor, si por necedad no te obedezco, corrígeme, lo necesito. Yo quiero ser siempre obediente a tí.Amén.
En el amor de Cristo, el misionario.