<< No juzguéis, para que no seáis juzgados.>> Mateo 7:1.
Jesús ahora nos exhorta para que no juzguemos a nuestros prójimos. El condena la murmuración y la costumbre de poner faltas. Se condena la costumbre de juzgar a los demás.
Quien critica y juzga a los semejantes no debe de dar un juicio determinante contra ellos. Ya que sólo esto es de Dios el juzgar y dar un juicio determinante ya que él tiene la autoridad sobre todos. El va a dar su juicio a su Hijo: ¨ Porque el Padre a nadie juzga, sino que todo el juicio dió al Hijo, para que todos honren al Hijo, como honran al Padre.¨ Juan 5:22,23; ¨Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, que juzgará a los vivos y a los muertos en su manifestación y en su reino, ¨ 2 Timoteo 4:1.
Jesús no quiso decir que fuera criticable el dar una opinión adversa por la conducta negativa de las personas.Podemos examinarlo todo y dar nuestros conceptos.
REFLEXION:
El pecado de ver o señalar las faltas de los semejantes, y practicar lo mismo o cosas peores que ellos.Esto es hipocresía, dijo Jesús.
La costumbre erronea, por cierto, de siempre estar criticando a los demás. El creer que todo lo que uno hace esta correcto. Todos los demás están equivocados o hacen mal las cosas. Esto es muy común en la familia de Dios. Y cuanto ha afectado. Los chismes, las calumnias, las murmuraciones son pecados frecuentes que muchas veces caemos.
El apóstol Santiago dice que debemos tener cuidado de refrenar nuestra lengua: ¨Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en palabra, éste es un varón perfecto, capáz también de refrenar todo el cuerpo.¨Santiago 3:2.
Y no somos perfectos. Pero debemos tener cuidado de refrenar nuestra lengua, que ésta es la exhortación.
OARCION: Señor, ayúdame a refrenar la lengua para no ofender a mis hermanos. Amén.
En el amor de Cristo, el misionario.