<< Oísteis que fue dicho a los antiguos: No matarás; y cualquiera que matare será culpable de juicio. Pero yo os digo que cualquiera que se enoje contra su hermano, será culpable de juicio; y cualquiera que diga: Necio, a su hermano , será culpable ante el concilio; y cualquiera que le diga: Fatuo, quedará expuesto al infierno de fuego.>> Mateo 5:21,22.
Es la primera de séis oposiciones o contrastes que Jesús dice en sus enseñanzas, de lo que decía la ley judía.
Jesús nos exhorta que su mensaje engrandece la ley y enaltece su autoridad.
Los escribas y fariseos argumentaban que toda persona que matara a otra era culpable de juicio: ¨ Cualquiera que diere muerte a alguno, por dicho de testigos morirá el homicida; mas un solo testigo no hará fe contra una persona para que muera. Y no tomaréis precio por la vida del homicida, porque está condenado a muerte; indefectiblemente morirá.¨ Números 35:30,31. Ellos creían que guardanban el mandamiento de: No matarás, mientras que no eran culpables de cometer asesinato.
Jesús va mas allá. El dá una aplicación mucho mas profunda y significativa.
Con autoridad habla del enojo y de la ira como un quebrantamiento del sexto mandato. Condena el lenguaje lleno de rabia y de malas pasiones.
Como dice en el Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento: Cristo localiza la raíz del homicidio en el corazón del hombre iracundo, y promete que en su reino se hará veloz juicio ants que el homicidio se produzca. pag.9.
REFLEXION:
¿ Cuántas veces hemos cometido homicidio? ¿ Cuántas veces hemos faltado a esta amonestación de Jesús?
Estamos en un mundo lleno de ira, de gritos, de amarguras. Cuan dificil es no contagiarse o envolvernos ante tal situación. Cuántas veces faltamos a nuestros hermanos en la carne; cuántas veces faltamos a los familiares; a los hermanos en la fe; a los prójimos con los chismes, los enojos, los gritos en el matrimonio o entre hijos y padres; con las envidias que destruyen; con los malos entendidos que afectan a las iglesias; las calumnias entre hermanos; los odios y las amarguras que frustan, matan. ¨Quítense de vosotros toda amargura, enojo, ira, gritería y maledicencia, y toda malicia. Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vovotros en Cristo:¨ Efesios 4:31,32.
Jesús nos amonesta a que sepamos perdonar cuando hemos faltado a nuestros prómimos. ¡ Y muy seguido lo hacemos! ¡ Cada vez tenemos que pedirles perdón!
Cualquier acto religioso o buena obra que hagamos a nuestros prójimos son invalidados si tenemos algo contra nuestros hermanos.
Estemos bién con toda la gente, aún perdonándo a nuestros enemigos. Jesús nos da un precioso ejemplo al perdonar a los que lo crucificaron: ¨Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen.¨ Lucas 23:34.
ANECDOTA:
Conocí a unos esposos que vivían juntos pero separados.Sí, vivían bajo el mismo techo (casa), pero tenían como 20 años que no se hablaban. Y, ¡ los dos eran miembros de la misma iglesia! Asistían regularmente a los cultos, se sentaban en la misma banca juntos; daban sus diezmos fielmente cada semana, y la congregación no se daba cuenta de lo que pasaba entre ellos.
Como pastor me dí cuenta de cómo vivían. Al visitarlos los exhorté bíblicamente, con amor. Al reconocer su falta entre ello, lloraron mucho , se abrazaban y se pedían perdón una y otra vez. Que bonito.Pero, habían perdido los mejores años como matrimonio.
ORACION: Enséñame a no ofender a mis hermanos, y si faltare saber pedirles perdón. Amén.
En el amor de Cristo, el misionario.
(Sigo esperando sus comentarios, sugerencias o críticas de las reflexiones. Mi oración es que sean de bendición para cada uno que me hace el favor de leerlas. Escríbame.Gracias.)